La ciudad del sol

Por Aimée Padilla

Cariño ¿porqué intentas persuadirme?

Tus pensamientos delirantes me sofocan

¿Qué no ves que ahora es el tiempo?

La luna es más roja que nunca

Y la marea estalla en perlas de colores

No me iré realmente, aquí estaré a tu lado

Tomándote de la mano en los momentos mas solitarios

Pero tengo que irme donde los cielos son de jade

Las gotas de lluvia son diamantes

Y donde no existe la noche

Tan sólo pon atención

Llegaré al final del día y me posaré en tu almohada

Canturrearé a tu oído y me sonreirás

No te asustes si al abrazarme desaparezco

Pues mi cuerpo será intangible

¡Para! Ya no me confundas

Deja de aferrarte a mí y permíteme volar

Hacia el gran infinito

Aunque no puedo moverme, te escucho llorar

Y se que entiendes lo que mis labios no pueden pronunciar

Aquella ciudad es mágica

Está llena de luces y felicidad

No hay dolor ni muerte

El tiempo no existe

Y el sol no deja de brillar

¿Lo escuchas? ¡Ya viene!

El último barco se acerca para llevarme

A la hermosa ciudad del sol, divina y traslúcida

Sus tripulantes felices me dan la bienvenida

Con arpas, címbalos y panderetas

Cariño, no sufras, te hago una promesa

Y la sello con un beso de mis fríos labios

En un año vengo por ti

Presta atención a tus sueños, no desesperes

¡Vuelvo pronto!

(Crédito en la imagen)

Deja un comentario