Por qué me gusta escribir

Cuando era pequeña mi mamá me leía todas las noches antes de dormir un libro de cuentos  infantiles. Yo esperaba con anhelo la llegada de la noche porque me vería sumergida en las fascinantes historias narradas por Sherezade en las mil y una noches. Mi imaginación volaba por todas aquellas historias en las cuales me sentía la protagonista.

Al pasar el tiempo eché mano de los libros de mis padres  y me pasaba las noches en vela leyendo. Siempre decía “un capítulo más y me duermo” y cuando me daba cuenta era de madrugada.

Un  buen día me quedé sin libros que leer entonces pensé: ¿Y si las historias  las cuento yo? Mi cabeza bullía en un torrente de imágenes que se agolpaban en mi  mente y tenía una urgencia imperiosa de ponerlas en papel, así que tomé una libreta vieja y comencé a escribir. Mi primera historia se llamó “Una tarde de violetas”, todavía tengo guardado aquel papel amarillento por el paso del tiempo y con letra infantil.

Así que desde niña  he escrito, pero gracias a una querida amiga que me motivó a abrir mi blog es que decidí lanzarme a la aventura y permitir que otras personas leyeran mis historias.

Tengo historias de todo tipo pero me he enfocado a escribir sobre lo que viví con los testigos de Jehová a modo de catarsis.

Escribir es un viaje imaginario, puedo escaparme de casa e irme a vagar por el mundo en la comodidad de mi hogar, puedo viajar por el tiempo y el espacio, he visto criaturas fantásticas y conocido valles del pensamiento que se dividen en colores. He visto castillos y princesas, dragones y unicornios color pistache.

Escribir es terapéutico, íntimo y solitario que está destinado a un lector.  Estas abriendo tu alma y mostrándola a personas que no conoces pero que ellas pueden ver un destello de ti a través de tus líneas.

Cuando las palabras fluyen a través del teclado, siento una enorme emoción al ver como una idea inicial va tomando forma  y a modo de rompecabezas todo va encajando en la trama. Tengo la idea de como inicia y como termina la historia, así que el cuerpo de la misma se tiene que ir tejiendo como un artesano va creando una hermosa prenda. Se necesita mucha paciencia y  tiempo poder transmitir la palabra escrita que actualmente va decayendo en este mundo rápido, en donde las personas prefieren ver vídeos o películas a leer, pues leer les da pereza.

Me niego a que la palabra escrita muera, así que escribir es mi granito de arena para que hayamos cada vez más personas que contemos historias y el gusto por la lectura no decaiga si no que vuelva con la misma fuerza de antaño.

He leído un mismo libro en varias ocasiones, eso significa que el autor dejó tal impacto en mí que deseo nuevamente encontrarme con su universo y ser parte de él. Así que cuando escribo tengo ese mismo objetivo: dejar en el lector un buen sabor de boca y que de vez en cuando recuerden que leyeron mis escritos, o que algún artículo en especial les cale hondo y deseen compartir con otros la información.

Escribir es parte de mi esencia, es mi visión del mundo que deseo compartir con los demás, es acariciar lo más recóndito  del pensamiento y darle vida con cada plumazo de tinta electrónica en un fluir constante. Es diseñar un espacio paralelo que me  gusta tanto que deseo compartir la experiencia con los demás.

Escribiendo reflexiono, analizo, borro, reescribo y vuelvo a colocar en su lugar las palabras que considero apropiadas para poder transmitir correctamente la imagen que me he formado en la mente.

Mis historias cobran vida en imágenes, las cuales puedo ver como si de una película se tratara y  las voy narrando según las veo y las siento.

En este mundo frívolo en donde la lectura que se nos ofrece es vacía, escribir con ingenio tiene sus desafíos pues no sé a qué público podré llegar; tengo la intención de ser leída pero no siempre lo que escribo es del interés de todos, así que allí radica mi total entrega a ultranza por la libertad de pensamiento, porque quiero ser escuchada y tocar el corazón de quien me lee.

Me gusta escribir y lo seguiré haciendo por lo que me reste de vida, mis palabras seguramente continuarán en el tiempo aunque el mío se haya acabado.

Aimée Padilla.

Casarse solo en el señor

En esta ocasión trataré un tema del cual hablo desde la experiencia y es entablar una relación de noviazgo con alguien que no es testigo de Jehová. Mi artículo pretende explicar a aquellas personas que se han enamorado de un testigo de Jehová, todas las situaciones incómodas por las que tendrán que pasar si desean seguir adelante con la relación  ¿Realmente vale la pena?

Como bien es sabido el testigo de Jehová que busca una relación de noviazgo es con miras al matrimonio, y este debe de ser únicamente con un testigo de Jehová. Ellos se basan en la aplicación del texto de 1 Cor 7:39 que dice: “La esposa está atada a su esposo mientras él esté vivo. Pero, si su esposo se duerme en la muerte, está libre para casarse con quien quiera, siempre que sea en el Señor” (TNM)

Para el testigo de Jehová la expresión “Casarse en el señor” significa que el prospecto (a) sea un miembro bautizado.

Así que no importa qué tan buena, amable y honesta  sea la persona no testigo, para el testigo de Jehová no puede haber un “yugo desigual con los incrédulos”.

Sin embargo en el día a día conocemos a muchas personas, ya sea en la escuela o trabajo con quien un testigo de Jehová debe interactuar y en ocasiones surge el amor. Ese fue mi caso, conocí a un chico cuando estaba en el trabajo y de esa amistad nació el amor.

Nuestra relación no estuvo exenta de problemas, que diría yo eran el pan de cada día.

Conflictos iniciales

Cuando él me pidió que fuéramos novios, le dije que yo era testigo de Jehová, él se me quedó viendo con una expresión de desconcierto y me dijo: “¿Qué tiene eso de malo?”  Yo sentía que el mundo se me venía encima, pero realmente para una persona normal no debiera de ser un impedimento la religión que se profese siempre y cuando haya amor y profundo respeto hacia la creencia del otro.

Entonces le expliqué que el noviazgo dentro de los testigo de Jehová tiene una serie de requisitos, por ejemplo que no habrá sexo premarital, que debe de aceptar un curso bíblico, asistir a todas las reuniones y bautizarse.

Para él fue demasiado duro escuchar todo eso y me dijo que por mí haría todo lo que le pedía, menos andar de casa en casa, eso sí que no lo podría hacer porque desde su perspectiva era entrometerse en la vida de los demás y eso no lo haría.

Como era “mundano” no le dije a mis papás que estaba de novia con él, así que salíamos a escondidas, eso a él le molestaba muchísimo puesto que no estábamos haciendo nada malo. Un día un anciano nos vio en la calle y se lo dijeron a mis papás, así que  mi mamá me dio un “ultimátum”, tenía que “confesar” a los ancianos que andaba con un  mundano; si no lo hacía ella me acusaría. Así que presionada por ella fui y “confesé” . Me llevaron a la sala B con sus preguntas metiches de: ¿tuvieron sexo? ¿se besaron? ¿cómo lo conociste?. Situación por demás humillante por la que se tiene que pasar por el simple hecho de andar de novia con alguien que no es testigo de Jehová.

Conflictos posteriores

Siempre estaba deprimida, me sentía sucia e inmunda. Como estaba censurada no podía comentar en las reuniones y todos me señalaban. Para mí al igual que la mayoría de los testigos de Jehová, la “buena reputación” es sumamente importante; así que me la pasaba llorando y siento que a él le afectaba muchísimo, siempre tratando de consolarme y no entendía cómo era posible que si él estaba estudiando la Biblia yo me sintiera tan desdichada, porque en mi interior sentía que le había fallado a Jehová. Y la verdad era muy cansado tanto para él como para mí estar luchando con esos sentimientos de culpa que yo tenía. Mi manera de ver las cosas en la relación era sumamente tóxica.

Así que para alguien que esté pidiendo consejos sobre cómo sobrellevar una relación de pareja con un(a) testigo de Jehová, le diré que no hay una salida digna. Noviar con un testigo de Jehová es muy frustrante, debes de acoplarte a todas las directrices de la Organización.

 Tal vez fantasees y digas “Yo la voy a sacar de la Organización, le abriré los ojos, le haré ver que está metida en una secta coercitiva”, pero temo decirte estimado lector que es una falacia, son meras fantasías todos tus buenos deseos: la JW es un culto de alto control mental .

Lo mismo sucede con los PIMOS quienes en ocasiones preguntan ¿Cómo abrirle los ojos a una chica testigo de Jehová que les gusta? Mi consejo basado en  mi experiencia personal es: retírate antes de que el sentimiento crezca. Tampoco la engañes porque eso no es justo. O bien di que ya no crees en la Watchtower y que la persona testigo de Jehová decida si desea estar a tu lado. Se de muchos que se casan con ellas con la esperanza de que estando casados la harán despertar, y ni ellas despiertan, ni tampoco ellos pueden salir, siguen atrapados como PIMOS por los siglos de los siglos amén.

Desenlace

Llegó el día en que me pidió matrimonio y en vez de sentirme feliz, mi mente viajó al futuro y me vi a mi misma sola sentada en el Salón del Reino casada con un incrédulo. O sea toda mi vida giraba en torno a la secta, aunque seguía censurada me mantenía firme en mis principios de lo que para mí era “la verdad”. El nunca dio pasos para hacerse testigo de Jehová, así que en vez de ver su interior; aquel hombre que me amaba, tan solo en mi cabeza estaba la idea de que jamás lo vería vestido de saco y corbata dando discursos en la plataforma, así que le dije que no deseaba casarme con él.

En su momento sentí que me moría y él también pero ahora que lo veo en perspectiva, pienso que fue la mejor decisión, si me hubiera casado con él seguiría metida en la secta casi lo puedo asegurar, sufriendo por cosas tontas y tratando de convencerlo de convertirse al culto… dejando revistas por toda la casa con algún artículo que despertara su “interés”.  Él ahora está casado y tiene una linda familia.

Se de un chico que se enamoró de una testigo de Jehová, logró sacarla y ahora ambos viven juntos, pero es el único caso que conozco de “y vivieron felices para siempre”. En su mayoría siempre la secta triunfa porque es como ponerse con Sansón a las patadas, ya que el adepto confunde su devoción a Dios con las directrices que le marquen la interpretación de 8 individuos en Warwick NY.

Mi comentario final: Ningún amor compensará todos los sacrificios que implica meterte en una secta de alto control mental.

Aimée Padilla.

Para mayor información sobre la creencia de “Casarse en el señor”, consulte el siguiente enlace

https://www.jw.org/es/biblioteca/revistas/w20150315/casarse-solo-en-el-senor/

Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza

Por Charles Fiasco Rusell

¿Qué significa que el hombre haya sido hecho a la imagen y semejanza de Dios y Cristo? La organización WT argumenta que significa que podemos reflejar las cualidades de Dios, con lo cual ya estamos hechos a su imagen.

Pero ahora que lo pienso, ¿no están en ese sentido hechos de igual manera a la semejanza de Dios los ángeles? Pueden demostrar amor, poder, justicia y sabiduría incluso a mayor grado que el ser humano.

Para no irnos tan lejos, incluso los animales, demuestran estos 4 «atributos», así que ¿podríamos decir que estar hecho a la imagen de Dios y Cristo significa lo que la WT enseña? ¿Qué piensan otras denominaciones cristianas al respecto?

Ireneo de Lyon, pensador Cristiano de la primera mitad del siglo II, y por ende más cercano al cristianismo del siglo primero que cualquier otro pensador posterior, creía que el ser humano no era la culminación de la creación que Dios tenía en mente, sino que realmente era apenas el comienzo de la obra final que tenía en mente, hacerlo literalmente como Cristo, lo cual concordaría con el hecho de la esperanza Cristiana es ser como él en todo sentido, una nueva creación como lo dice el apóstol Pablo.

La WT argumenta que el propósito de Dios es que los seres humanos vivieran para siempre en la tierra, basándose en las palabras de Génesis «sean fructíferos, llenen la tierra», pero como argumenta Raymond Franz: creer que esas sencillas palabras engloban todo el propósito de Dios con respecto al hombre es pretencioso e infundado.

Otro argumento de la organización es que el diablo dijo una mentira al prometer a Adán y Eva que llegarían a ser como Dios al tomar del fruto prohibido, Ireneo de Lyon no creía que la perspectiva de llegar a ser como Dios fuera infundada, por el contrario, creía que lo que el diablo ofrecía realmente era una forma de evadir el proceso de crecimiento y formación del hombre, para llegar a ser un Dios sin depender del creador del universo.

La corbata y su origen

Por Israel Gless

Los testigos de Jehová de todo el mundo son identificados por su forma de vestir; los varones en especial hacen uso de la corbata como parte imprescindible de su vestuario. No celebran cumpleaños por ser supuestamente de origen pagano, pero ninguno de ellos se pone a pensar el origen de la corbata que usan de manera regular.

LA CORBATA COMO SÍMBOLO DE PROTECCIÓN

El “Tyet” es así como se le conocía al nudo de la diosa Isis que tenía aspectos que asemejaban a la corbata.

La diosa Isis conocida como “la señora de las pirámides” utilizaba un pañuelo anudado al cuello al que se le llamado “nudo de Isis”. De aquí que el icono de este nudo sea utilizado en la mayoría de joyerías, pero también se ve representado en el nudo de corbata que los hombres utilizan.

Los egipcios utilizaban el nudo de Isis cuando enterraban a sus difuntos.

La costumbre era realizar el nudo de Isis en el cuello del difunto para brindarle protección en la otra vida.

EL ORIGEN DE LA CORBATA (KRAVATA)

El origen de la Kravata viene de Croacia. Según la historia las mujeres utilizaban la corbata para acompañar a sus maridos a la guerra. Ellas les proveían un pañuelo como especie de recuerdo y consuelo ante las situaciones que afrontaría en la guerra.

De manera que el símbolo Croata de la corbata era que al llevar puesto la corbata se mostraba aprecio a su esposa y al mismo tiempo que la llevaba en sus pensamientos.

La corte de Luis XIV, el Rey Sol, adoptó entusiásticamente el nuevo atuendo, difundido al máximo por la amante del rey, Madame de Lavalière que ha inmortalizado su nombre en un tipo de nudo, el nudo de la lavaliera. (Aquí empieza el origen sexual de las corbatas)

LA CORBATA COMO SÍMBOLO FÁLICO

El uso de la corbata no pasa de moda y la sencilla explicación de esto es que la misma es utilizada como símbolo de capacidad interactiva entre los dos sexos, pero más que eso la corbata influye inconscientemente en el hombre quitándole la preocupación de agradar a los demás ya que la corbata tiene un poder de crear un aspecto agradable a aquel que la utiliza.

Por esa razón, se le trata diferente a un hombre que viste de manera formal que a uno que viste casual. Y esto se ve reflejado en la sociedad.

Carl Jung le llamaría a esto: “El inconsciente Colectivo” ya que el símbolo de la corbata constituye contenido de la psique que van más allá de la razón.

Cuando vemos a alguien vestir formalmente automáticamente se activan los “arquetipos” arcaicos que le dicen al inconsciente que aquel que viste formal es alguien “agradable” “tiene dinero” “es alguien popular” y muchas más ideas que se crean al ver a alguien vestir formal.

Sigmund Freud vería el paralelismo de la corbata como un símbolo fálico, es decir el órgano sexual masculino. La corbata es asociada inconscientemente al símbolo fálico. Anteriormente se utilizaba la corbata de forma plana y no tenía punta como ahora la se ven reflejados en la mayoría de corbatas.

Sucede que en una ocasión estudiantes ingleses de un colegio “elite” de Inglaterra estaban cansados de la “típica corbata plana” que era parte de la prenda escolar. A estos estudiantes se les ocurrió la idea de utilizar la corbata a manera de burla ya que observaron a la corbata parecida al símbolo del pene. Al notar esto, se les ocurrió hacer una “broma” cortando con tijeras la prenda dejando así un punta para que el parecido al pene sea mayor.

Lo más lógico era que estos alumnos recibieran una reprimenda de parte de la autoridades del colegio, sin embargo los profesores lo vieron como una “idea interesante” y fue así como empezó a recorrer el mundo el “nuevo corte” de la corbata con punta.

De manera que estos chicos lograron plasmar una imagen fálica a las corbatas sin pensar que esto recorrería el mundo entero y que hasta hoy en día, existen miles de miles de personas que utilizan una corbata sin saber su verdadero origen y simbología.

EL SÍMBOLO QUE ELEVA EL EGO

En la revolución Francesa, cuando los Croatas llegaban con su traje tradicional llevaban un pedazo de tela blanca que la anudaban formando una rosita y dejando colgar las extremidades encima del pecho.

A finales del siglo XVII se asignó la costumbre de anudar suavemente la corbata al cuello, con las dos extremidades enhebradas en un ojal de la chaqueta o fijados con un broche. Por eso mismo, durante la revolución francesa, la corbata se volvió un verdadero status-symbol. La corbata adquirió una representación de riqueza y el sentido elegante de la vida.

Por eso los empresarios y la “alta sociedad” suelen utilizar la corbata ya que al utilizarlo inconscientemente envían un mensaje implícito de estar muy encima de los demás y que por lo tanto se le debe respetar incluso hasta obedecerle.

En ocasiones la corbata y el tipo de nudo pueden revelar el “status económico-social” que tiene la persona, pero cuidado, porque no todo lo que brilla es oro.

Y es así, como la corbata ha venido de generación en generación plasmando un símbolo fálico, de riqueza, de “status social” y de poder.

Mi experiencia con Ayahuasca también conocida como Yagé

Hoy he decidido compartir la experiencia que tuve con esta planta milenaria. La primera vez que supe de ella fue hace 2 años, por aquel entonces estaba en terapia psicológica y mi novio me habló de las maravillas del Ayahuasca; pero no le presté mucha atención a su recomendación, aunque me insistía y me mandaba muchos videos sobre las ceremonias no tuve interés en asistir a una.

Pasó el tiempo, ya había terminado mi terapia y pensé: ¿Qué cosa mala podría pasarme?  Aunque he leído malas experiencias en la red sobre la ceremonia de Ayahuasca, eran las mínimas pues las personas a las que les había ido mal, no se cercioraron bien de que los curanderos fueran confiables, o tomaron más Ayahuasca de la cuenta.

Pero ¿Qué es la Ayahuasca?  De acuerdo con la Wiki:
Ayahuasca o yagé es una bebida indígena usada en la medicina tradicional sudamericana por muchos pueblos amazónicos en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y por algunos pueblos en la orinoquía de Colombia y Venezuela.

Se trata de una decocción elaborada a partir de la combinación de:

Banisteriopsis caapi (yagé o ayahuasca), la cual contiene harmina y tetrahidroharmina (THH), alcaloides de la clase beta-carbolina, que actúan como inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) y que permiten al componente psicoactivo primario dimetiltriptamina (DMT) entrar en actividad, y una segunda planta que es la que contiene la molécula DMT en sí, especialmente Psychotria viridis (chacruna) o también Diplopterys cabrerana (chagropanga o chaliponga).

El consumo de la ayahuasca genera efectos alucinógenos a causa de la presencia del DMT natural de plantas como Psychotria viridis, Diplopterys cabrerana y otras. Es especialmente serio su efecto sobre el córtex cerebral, que puede provocar un cuadro psicótico cuya duración varía, pudiendo ser agudo, o bien más duradero y en algunos casos, ser irreversible.

Así que anduve con esa idea de ir a una ceremonia, busqué distintos promotores pero no se acomodaban a mi situación particular ya que tenía que viajar a otro Estado de la República y era en fin de semana y no podía dejar a mi mamá.

El año pasado llegó mi hermano de visita y me dice: «Oye que crees, mi amigo Alex hace ceremonias de Ayahuasca, trae a chamanes del Amazonas, si quieres ir yo me quedo con mi mamá».

Así de la nada me llegó la oportunidad y dije: Ok va!

La semana previa a la ceremonia hay que hacer una dieta rigurosa a base de semillas, nada de alcohol, café, se toma suero oral  y tampoco se puede tener sexo. Y el día de la ceremonia se tiene que ayunar. Solo se toma el suero.

Yo tenía muchísima hambre y ya me estaba rajando, pero me hice la fuerte y seguí adelante.

Se hizo el evento en una hacienda a las afueras de la ciudad, había cabañas y se nos dijo que lleváramos colchoneta, cobijas, tiendas de campaña si así queríamos, ropa cómoda y semillas para compartir al final de la ceremonia.

Cuando llegué me sentí rara porque no conocía a nadie, solamente a Alex y él estaba ocupado ya que era el promotor y tenía que estar recibiendo a los que llegábamos. Pero las personas que asisten a esos eventos, son bien platicadoras y muchas ya habían ido a otras ceremonias, así que como yo era nueva, en seguida me jalaron y me platicaban de los beneficios de esa «medicina». Y lo pongo entre comillas porque aún no sabía si para mí iba a ser una medicina  

La ceremonia empezó a las 10 pm, los chamanes venían del Perú e hicieron una breve introducción explicándonos lo que íbamos a experimentar, que nos iban a dar rapé (tabaco molido) para ayudar a «la abuelita» (así le dicen a la Ayahuasca) a que nos guiara en nuestro viaje… y yo así con cara de perplejidad.  

Los chamanes se empezaron a preparar para oficiar la ceremonia, se daban sus «toques» de rapé y no se que tanto decían en su idioma, pero cuando hablaban en español le agradecían a la naturaleza por la oportunidad de compartir la medicina con nosotros.

Los promotores pasaron a nuestros lugares (ya nos habíamos acomodado con nuestras colchonetas y ropa cómoda) a darnos unos trastes de unicel y muchas servilletas… Yo pensé: «¿y esto como para qué?» 

Entonces nos empezaron a llamar de uno en uno. Cuando al primero le dieron a inhalar el rapé, ví que se puso mal asi que empecé a ponerme nerviosa porque no sabía que me iba a pasar a mí.

Cuando tocó mi turno, me pregunta el chamán «¿primera vez?»  y yo: «Sí «

 Me dice: «esto es rapé, es tabaco molido, te lo voy a soplar por una fosa nasal, luego la otra… conten la respiración y cuando sople, respiras por la boca. No tengas miedo, aquí estoy yo»

Y bueno… cuando me va soplando el rapé y lo aspiré; OMG!!!!  La cabeza empezó a darme vueltas… una cosa espantosa. Me decía él «tranquila, respira pausado, no pasa nada, aquí estoy.»  Me llevé las manos a la cabeza porque sentí me iba a caer, y me dice: «falta la otra fosa nasal».

Ufffff!!! El dolor de cabeza era intenso, la cabeza y los ojos me daban vueltas… no podía enfocar la vista; así que tuvieron que llevarme a mi lugar entre 2 personas; una de ellas era Alex y me dijo «tranquila, no pasa nada, es parte del proceso, no  vamos a dejar que te caigas»

Me senté en mi lugar en lo que acababan de darle el rapé a los demás (cabe mencionar que una persona al ver como nos pusimos los demás con el rapé, no quiso participar, aunque pagó la entrada decidió solo ser observador) y me empezó el vómito. (dije ahhhh! Así que para eso era el traste de unicel).

Era un vómito incontrolable, no podía parar … el líquido era de color oscuro como el tabaco y su gusto era amargo. Así que por eso no puedes comer nada el día de la ceremonia, porque si traes alimento en el estómago lo vas a devolver.

Pasada media hora cuando ya mas o menos nos habíamos recuperado todos (la cabeza, los ojos y el estómago habían vuelto a la normalidad), dice el chamán: «Comenzará la ceremonia de Ayahuasca, piensen bien cual es el motivo de su visita para que la abuelita sepa guiarlos en el camino. Les pedimos por favor que hagan el viaje en silencio para que no interrumpan al de junto».

Cuando fue mi turno, me dieron una copita pequeña , yo creo como de 10 o 15 ml de Ayahuasca y me dice el chamán (o taita) «te lo tomas de un solo golpe para que no sientas el sabor, toma un sorbito de agua nada más para que no te sepa tan feo la boca».

El líquido era oscuro y el olor fuerte; ese olor no se parece a nada que haya olido antes; así que no puedo hacer una comparación con otro olor.

Me tomé la Ayahuasca tal y como me dijo y cuando el líquido empezó a pasar por mi garganta sentí que me quemaba, pero después se me quitó la sensación. Me paré y me fui a mi lugar. Entonces Alex dice: «Por favor traten de retener la Ayahuasca una media hora para que les haga efecto»… Pasaron 5 minutos que dijo eso y puffff!!! me llegó el vómito otra vez… ¡una cosa espantosa!  sentí que me moría… y todos a mi alrededor igual vomitando.

Cuando nos dieron a todos del brebaje, apagaron la luz y empezaron a danzar y cantar en la fogata que se había hecho. Le cantaban a un montón de deidades, ¡hasta Jehová salió en el baile!, pero pensé: ya tranquila tu respeta, no vienes de criticona, vamos a ver por qué una planta que me está haciendo sentir que me muero, puede ser una medicina.

Pasaron los minutos que se me hicieron siglos, y en lo que seguía vomitando, la gente a mi alrededor empezó a gritar; cada quien en su viaje. Yo no sentía nada, ni veía nada. Solo el vómito que no paraba y me sentía fatal.

Empecé a sentir en el ambiente una especie de magnetismo que nos daba vueltas en el lugar; como si algo estuviera reptando entre nosotros. ¿sería sugestión mía? No lo sé, pero al final todos comentaron que sintieron esa energía o  magnetismo que pasaba por entre todos. Una especie de airecillo que nos presionaba al pasar junto a nosotros en una espiral sin fin.

En eso el chamán se dio cuenta que yo no había entrado a mi viaje, y me dice: «Hija mía ¿no puedes sentir el viaje?»  Le dije: «Pues es que no siento nada, y me desconcentro porque todos están gritando y llorando». Entonces se puso delante de mí y no se que dijo, me imagino alguna especie de oración y sopló en mi cabeza una bocanada de algo que traía en una pipa, no sé qué sería pues no pregunté (yo estaba sentada en mi colchoneta y él parado). Y su aliento se sintió como una piedra de energía que me caía encima y empecé a marearme. Me dijo: «Si con esto no puedes entrar al viaje, me dices y te doy otra toma»

Me acosté y esperé… pensé: Uy ¡otra toma! No creo la aguante, se me hace que si no me hace allí la dejo.

En eso de la nada, empezaron a venir a mi cabeza imágenes hermosas. Muchos prismas de colores, figuras geométricas de una belleza extraordinaria. Recuerdo que alcé la mano y como lela las quise agarrar y dije: «Esto es hermoso»

Después a mi cabeza vinieron imágenes de distintas deidades. Recuerdo que ví a Buda y a Quetzalcóatl, se acercaban a mí y se iban, bailando ante mis ojos.

Escuché como la persona que estaba junto a mí, estaba viendo a su padre fallecido y peleaba con él porque el papá supuestamente se la quería llevar, y ella le decía: No papá, déjame vivir, todavía no es mi tiempo. Entonces pensé: «Oh yo quiero ver a mi papá, sería lindo platicar con él otra vez»

Quise visualizarlo pero mi cabeza se negó, mi cabeza me puso ahora imágenes de ojos. Primero apareció un ojo en el centro. El ojo me miraba sobre un fondo rojo. Después apareció otro ojo, luego otro y otro… hasta que toda la imagen mental se llenó de ojos. Después de golpe esa visión se quitó y apareció una ciudad… ¡preciosa! Una ciudad de cristal, con muchas aguas… Y de golpe se quitó la imagen y aparecieron muertos y más muertos, estaban calcinados. Yo caminaba entre los cadáveres pero no sentí absolutamente nada. Tan solo los ví y ya. No sentí pena, ni angustia… nada. Los ví como mirar una película.

Y allí pararon mis alucinaciones. Empecé a reflexionar ¿Cuál es el propósito de esta experiencia? ¿pido otra toma? ¿cómo para qué quiero  ver más visiones?  Así que me propuse a descansar mientras los demás seguían gritando, otros vomitando, hubo gente que pidió otra toma porque siento como que se sugestionan, y quieren tener visiones como los demás así que piden una segunda toma para seguir viajando.

Todos nos dispusimos a dormir, incluso los chamanes se acostaron y durmieron un poco.

Al día siguiente comimos las frutas y semillas que llevamos y empezamos a contar cada quien su experiencia. Mi experiencia fue muy light, y puedo decir que bonita porque aunque vi cosas que para otros pudieran resultar aterradoras, las tomé con calma y pienso fue algo positivo. Al rato les platicaré porqué digo eso.

Una persona me dijo que mi experiencia fue tranquila porque llevaba un trabajo interior. La Ayahuasca te saca a la luz todo lo que traigas emocionalmente atorado y te lo muestra de golpe, que por eso se asusta la gente. Y pues esa es su idea yo no puedo asegurarlo, solo que lo que ví no me asustó, lo vi con tranquilidad y hasta emoción al ver imágenes tan hermosas que jamás se me hubieran ocurrido, necesité un alucinógeno para verlas.

Me fui a casa y me dormí toda la mañana. Sentí mi cuerpo como si me hubieran golpeado. Me dolía todo y llevé dieta de frutas y semillas otros días más, empecé a comer con normalidad al paso de unos días para que no me hiciera daño.

Al salir de la ceremonia sentí paz… muchísima paz. ¿Sugestión? No lo creo, esa planta tiene ese efecto en las personas. Después de consumir la Ayahuasca, todo me vale M… De por sí ya me tomaba las cosas con mas relax, pero ahora definitivamente mi forma de ver la vida es bien distinta.

Hay algo curioso que me pasó los días posteriores a la toma de Ayahuasca. Varias veces mi cuerpo se separó, de lo que los cristianos llaman «espíritu». Ejemplo…

Cuando iba a entrar a mi recámara, me ví por detrás girar el picaporte y después me «volví a meter». O cuando lavaba los platos, me «veía» a mí misma y después «me volvía a meter».

Le comenté a Alex eso que me pasó, y según él es un «desdoblamiento», así como le pasó a Dr. Strange. La verdad no lo sé, esas son ideas de él. Pero yo simplemente digo lo que me pasó y no puedo explicar el porqué.

Actualmente a casi  un año de la toma de Ayahuasca, ya no tengo esos «desdoblamientos», pero sigo con mucha paz a pesar de que mi particular situación familiar; antes sentía que me moría, ahora pienso que lo que tenga que pasar pasará y no me preocupo mucho por el futuro.

Nuevamente tengo la necesidad de ir a otra toma, es una especie de «llamado»; así super extraño… pero nuevamente mi situación personal no me permite de momento hacerlo. Pero cuando lo haga, ya no tomaré rapé haré la experiencia únicamente con Ayahuasca.

¿Recomiendo la toma de Ayahuasca? : Son experiencias que no son para todos y si se decide vivirla, debe de ser con alguien de confianza.

¿Creo en los espíritus?  No sabría explicar qué fue esa energía o magnetismo que sentí. Ese día no había aire y aunque estábamos en una cabaña o palapa (sin puertas ni ventanas), estaba todo muy tranquilo, no había aire fuerte. No vi que conectaran electricidad. Los instrumentos con los que cantaban eran de aire y percusión, todo muy sencillo.

¿Funcionó en mí esa toma? Puedo decir que sí, me dio paz y tranquilidad. Así como cuando se toma té de manzanilla que sirve para el estómago, la Ayahuasca me ayudó a ver la vida de una forma más simple.

Gracias por leer y disculpen que no haya usado una escritura más formal, pero escribí como sentí las cosas en el momento y no quise maquillarlas.

Un abrazo a todos

Aimée Padilla

La paradoja de los testigos de Jehová.

El día ayer mi papá hubiese cumplido 80 años; murió fiel a la secta hace 3 años y aún me sigo preguntando si pudo haber despertado y vivir en libertad sus últimos años de vida.

Pero su recuerdo me hizo revivir  los momentos en que quise hablar con él, quien solo me escuchaba de forma respetuosa y finalmente me decía: ¿Pero a dónde iré cuando muera si todo lo que dices es verdad? Nunca quiso investigar aunque le mostraba enlaces con el trabajo de diversos activistas ex testigos de Jehová, así que tenía miedo a  morir sin una esperanza y más al presentir que su muerte estaba cerca.

Fue un hombre extraño con gustos eclécticos en donde mezclaba su afición por temas extraterrestres con lecturas profundamente religiosas. Pienso siempre le llamó la atención lo desconocido y una parte de él gritaba que debía buscar en lugares más allá del sitio oficial de los testigos de Jehová.

Recordé a todas aquellas personas de la Congregación que se me adelantaron en el camino o bien que protagonizaron anécdotas memorables y pensé escribir este artículo al que intitulé  “la paradoja de los testigos de Jehová”… Pero ¿Qué es una paradoja?

*  Como paradoja se designa un hecho o una frase que parece oponerse a los principios de la lógica. La palabra, como tal, proviene del latín paradoxa, plural de paradoxon, que significa ‘lo contrario a la opinión común’; este a su vez viene del griego παράδοξα (parádoxa), plural de παράδοξον (parádoxon), que podría traducirse como ‘inesperado’, ‘increíble’ o ‘singular’.

En este sentido, una paradoja puede ser un hecho que, en apariencia, es contrario a la lógica: “Ya nadie va a ese lugar; está siempre lleno de gente”; “Este enunciado es falso” (paradoja antinómica).

Como tal, la paradoja suele dar la impresión de oponerse a la verdad o de contradecir el sentido común, no obstante, la paradoja no encierra una contradicción lógica, tan solo la aparenta: “¿Por qué si hay infinitas estrellas el cielo es negro?” (paradoja de Olbers).

Entre los temas más recurrentes en las paradojas se encuentran las autorreferenciales: “Yo solía ser indeciso, pero ahora no estoy muy seguro”; las de infinitud: “En un hotel de infinitas habitaciones, siempre se puede aceptar más huéspedes, aun si está lleno”, las circulares: “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”; las de confusión de niveles de razonamiento: “Si Dios es omnipotente, ¿entonces puede crear una roca tan grande que no la pueda cargar ni él mismo?”, entre muchas otras.

Aplicando esta figura retórica a los testigos de Jehová, podemos ver el uso tan común de la misma para la captación y/o retención de adeptos. Juegan el macabro juego de la esperanza sin ningún dejo de remordimiento.

Pensemos en los siguientes ejemplos:

La secta fomenta la desconfianza hacia todo aquel familiar que no desee dar pasos para ser parte de la organización, así que podemos ver innumerables experiencias de mujeres testigos de Jehová que le piden a sus esposos “incrédulos” asistan a las reuniones usando corbata, como si vestirlos así los convirtiera automáticamente en hombres bautizados; mientras a sus espaldas los demás miembros del culto cuchichean que el varón en cuestión no desea agradar a Jehová.

Por otro lado, está el esposo “opositor”, aquel que no desea nada con la Organización y le recrimina a la testigo que descuide a la familia. He visto en el pasado casos de esposas llorosas, que llegaban al Salón del Reino después de una discusión con el marido, pero en su interior sentían que habían hecho la voluntad de Jehová al no acompañar al cónyuge a algún evento del trabajo.

También está el caso de madres, padres, o cualquier miembro de la familia extendida, que no se opone… pero tampoco desea saber nada de la secta.

Ahora, cuando un familiar no testigo de Jehová fallece, es común que los dolientes pidan a la Congregación se dé un Discurso de funeral, pues dicen que el discurso es “más bien para los vivos que para el difunto”, ya que se tiene la esperanza de que el familiar resucite.

Conozco a unas hermanas precursoras regulares, cuya  madre jamás quiso ser parte del “pueblo de Jehová”, lo único que hacía era ir cada año a la Conmemoración ya que le gustaba observar el rito de los emblemas. Alguna vez le pregunté a una de ellas que si le habían ofrecido estudio, y ella me dijo: “Sí pero es que mi mamá no sabe leer”. Me quedé pensando en ese comentario, ¿Qué tipo de excusa es esa cuando ella pudo leerle a su madre para que conociera la “verdad” o bien darle clases de lectura y escritura?  Pero no quise ser impertinente y dejé mi pregunta al aire.

Al tiempo la mamá falleció y consiguieron que un hermano de muchos años en la Organización le diera el discurso del Funeral. Para todo aquel que ha sido testigo de Jehová, sabe que esos discursos se dan usando un bosquejo que manda la Sucursal para este tipo de situaciones; por tanto el discurso de la señora fue usando dicho bosquejo, solo omitiendo las partes que hacían alusión del tiempo en que la difunta fue testigo de Jehová.

Siempre estruja el corazón cuándo alguien muere, y más cuando son buenas personas como fue la señora.  Cuando fui a darle el pésame a la hermana precursora, me abrazó y llorando me dijo: “No estoy triste, yo tengo una esperanza muy firme en que volveré a ver a mi mamá en el Paraíso”.

Me quedé paralizada con ese comentario; de hecho aún era testigo de Jehová cuando sucedió la experiencia que comparto, pero en mi interior hubo una especie de “click” porque pensé: “Pero si la señora nunca fue testigo de Jehová… Nos han enseñado que personas que jamás conocieron ´la verdad´ son los ´injustos´ de los que habla la Biblia… como los aztecas por ejemplo… pero esta señora que sus hijas son precursoras… o sea no entiendo…”

Entonces ¿Para quién es el discurso del difunto cuyo familiar es testigo de Jehová? Si nunca quiso ser testigo de Jehová y sin embargo tiene esperanza ¿Qué caso tiene entonces la predicación si de todas formas tiene la esperanza de resucitar?

Resulta ilógico ¿verdad?  Paradójico… ¿Cómo es que intentan convencer a la gente para que cambie de religión, pero cuando en su familia se da ese caso, entonces allí sí Jehová les da una esperanza? ¿O es que hay una especie de extraño requisito de que en la familia del difunto debe de haber cuando menos un testigo de Jehová?

¿Qué pasa ahora cuando el que fallece es un expulsado? Bueno, depende del criterio de los ancianos determinar si la persona fallecida estaba dando pasos o no para ser restablecida:

“Una congregación cristiana no querría que su buen nombre se manchara al asociarlo con alguien a quien le aplicara 2 Juan 9, 10, aun en su muerte. Pero suponga que una persona expulsada hubiera estado dando alguna evidencia de arrepentimiento genuino y hubiera estado viniendo a las reuniones y manifestando un deseo de ser restaurada en la congregación. Entonces, si a los ancianos les pareciera que no perturbaría la paz y armonía de la congregación ni le traería vituperio al pueblo de Dios, no habría objeción alguna a que un anciano pronunciara un discurso. ¿Cómo podrían saber si Jehová habría perdonado ya o no a tal persona, cuando hay alguna evidencia de arrepentimiento? Apropiadamente, quizás los ancianos hayan estado esperando, por su deseo de asegurarse de que su aparente arrepentimiento fuera sincero. Obviamente, puesto que cada caso es diferente, tendría que juzgarse según sus propias circunstancias. Por supuesto, si se da un discurso de funeral, habría que tener cuidado para no espaciarse en asuntos personales ni hacer ninguna declaración positiva en cuanto a si la persona será resucitada o no. Pero de seguro se puede hacer una excelente presentación bíblica y dar un excelente testimonio bíblico.”

Fuente:

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1977408

¿Cómo saben los ancianos lo que piensa o no Jehová? (Pregunta seria)

Cuando mi papá falleció no le avisamos a la Congregación de su deceso porque sabíamos que  nos iban a querer meter entre ceja y ceja el discurso de funeral, pero ese tipo de noticias no pasan desapercibidas, así que sin invitación alguna se presentaron en la funeraria varios testigos de Jehová, quienes incrédulos preguntaban ¿Pero no le van a dar discurso al hermano?  ¿Pero por qué?

Una testigo de Jehová llegó al extremo de ir a la casa de mi mamá pasada una semana, y con lágrimas en los ojos nos reprochó que no se le hubiese dado discurso a mi papá, porque en su cabeza hueca pensaba que sin discurso mi papá no iba a resucitar.

Pero bueno ¿Dónde entra aquí la paradoja y que tienen todos estos casos en común? ¿Dónde queda la confianza en Dios de estas personas cuando se ven en apuros, incluído mi papá?   ¿Por qué le temen tanto a la muerte si se supone que tienen fe en que Jehová los va a resucitar?  ¿Por qué una mujer testigo de Jehová piensa que si su marido incrédulo lee un versículo de la Biblia en las Reuniones está agradando a Jehová? ¿No es ilógico ese comportamiento?

Estos son tan solo unos ejemplos que pude recordar, pero el lector buscará en el baúl de sus recuerdos y echará mano de una infinidad de situaciones ilógicas, paradójicas de personas que no hacen buen uso de su libre albedrío.

Obviamente para una persona normal, es posible notar ese comportamiento irracional de algunos testigos de Jehová, quienes rinden culto a una secta cuyos  intereses distan mucho de dar guía espiritual a sus fieles.

En el testigo de Jehová así como en todos los cultos de alto control mental, el miedo a la muerte es una constante que no los abandona. Dicen adorar a un Dios de amor que enfurece y castiga con la misma a quienes no hacen su voluntad… una voluntad opaca y con matices un tanto distorsionados según sea la luz vigente.

Aimée Padilla.

En algún lugar del mundo una joven llora

Por Charles Fiasco Rusell

Ella creció como hija de un matrimonio Testigo de Jehová.

La joven que ahora llora se bautizó a los 9 años, creyó que fue el mejor día de su vida; ¿Qué habría pasado si a esa edad les hubiera dicho a sus padres que deseaba casarse o independizarse? Seguramente se lo hubieran impedido, pero extrañamente nadie se opuso a que tomara una decisión igual de importante que la marcaría de por vida. La joven con el tiempo fue creciendo, y se fue dando cuenta que las cosas no son como parecen, se siente… diferente, diferente al resto de sus compañeros. Diario fue objeto de burlas por parte de sus compañeros de clase y de vecindario, aun así, ella aún cree en ese momento que su conducta debe ser diferente a los demás. Su vida es una vida de prohibiciones, pues sus padres le prohíben todo: las redes sociales, las fiestas, el alcohol, todo pese a que ya tiene 17 años, ni se le ocurra hablar si algún chico en la escuela le llamó la atención, pues sería reprendida por decirlo.

La joven que ahora llora, ingresó recientemente a la universidad, conoció más personas, y ella quiere vivir esa libertad que percibe en los demás, se da cuenta que muchos jóvenes de su clase se divierten, tienen parejas y consumen alcohol sin remordimiento de conciencia, cada quien decide qué hacer con su vida… habrá quien trunque sus sueños por un embarazo, por una sobredosis o por un accidente al volante, pero la gran mayoría de sus compañeros disfrutan de la vida sin inmiscuirse en ese tipo de problemas, parece que las supuestas consecuencias de “no ser siervo de Jehová” no son tan letales como le han dicho en el salón del reino. Sus padres se dan cuenta que la joven está comenzando a pensar diferente, y le ponen un ultimátum para que se comporte como ellos esperan o tenga que irse del hogar.

Está en un dilema, por algunos meses se compromete a comportarse como se espera de una joven bautizada, pero cada vez le es más difícil esa lucha interna entre la religión y lo que ella quiere hacer. Un día sus padres descubren que tiene “novio mundano”, a los padres no les interesa conocer al joven, no les interesa aconsejar a su hija sobre lo que son las relaciones sexuales con protección, lo único que hacen es ordenarle a su hija que corte esa relación. La joven ya no puede más, se ha sentido tan presionada toda su vida… nunca comió una rebanada de pastel de cumpleaños, nunca rompió una piñata, nunca celebró la navidad ni año nuevo, ¿por qué no se interesan en cómo se siente? ¿Qué puede ser más importante que sus deseos? Como en esta casa no se permiten estas cosas, la joven es echada a media noche, ella no sabe qué hacer, pero sabe que es el momento de huir de toda esta situación, solo lleva un par de maletas, sus padres no le permiten sacar más cosas para presionarla a que reconsidere las cosas.

La joven acude con una amiga de la universidad, quien le comenta que puede vivir un tiempo en su casa, en lo que se estabiliza. La joven acepta, y durante un tiempo su casa consiste en una habitación en mal estado, no puede volver a casa mientras no se someta a sus anteriores creencias. Durante todo este tiempo no ha recibido llamadas de los miembros de la congregación, ni de los ancianos, es de dominio público que fue echada de su hogar por no seguir “las normas de Jehová”.

Desafortunadamente la pesadilla no termina ahí, el padre de su amiga se muestra muy afectivo con ella… tal vez más de la cuenta. Ella se ha dado cuenta que él la espía, y eso le incomoda, sin embargo, no quiere decirle a su amiga porque sabe que no le creería… además que perdería su hogar provisional y no tiene a quién acudir. Se le ocurrió llamar a unos cuantos hermanos de la congregación para pedir ayuda y encontrar un hogar y un empleo… pero todos le dicen que no pueden ayudarla mientras no arregle las cosas con Jehová. El novio de ella solo se aprovecha de su necesidad emocional, la utiliza para tener relaciones y se desaparece por varios días… hasta que quiere estar nuevamente con ella.

La joven consiguió un trabajo, tuvo que dejar el colegio porque no podía estudiar y laborar al mismo tiempo, el empleo es mal pagado, y apenas le da lo suficiente para cubrir sus gastos básicos; además, el papá de su amiga, se molesta porque la joven no cede a sus pretensiones y en venganza le dice que debe abandonar la habitación que le han prestado; el novio de ella vuelve a buscarla, la lleva al cine y de ahí pasan a un hotel. Alguien, un hermano de la congregación, tomó la foto de ella y el novio entrando al hotel, y luego esperó el tiempo necesario para tomar la foto en que salieron, parece que ese tipo no tenía nada mejor que hacer.

Esta será la última vez que ella vea a su novio, pues en la cena le confesó que tenía unos tres meses de embarazo, y él desaparecerá para siempre.

A los pocos días la joven recibe la llamada de dos ancianos, le dicen que les gustaría hablar con ella para animarla… y ella les cree, cree que tal vez después de todo lo mejor es volver a Jehová, pero al llegar al salón del reino es incriminada y cuestionada por las fotos que le tomaron entrando y saliendo del hotel, las preguntas le incomodan, y de alguna manera, termina siendo expulsada de la congregación, lo cual se anuncia a la reunión siguiente.

Mientras la joven está en un hospital dando a luz un bebé prematuro de siete meses y medio, sus padres están tomando el café en la sala de su casa, platicando sobre una chica del territorio de la congregación a la que le dan estudio bíblico y que está recibiendo oposición por parte de la familia, este matrimonio está haciendo planes para invitar a dicha chica a que se venga a vivir a casa de ellos, pues “está progresando muy bien y es una hija espiritual” por lo cual deben mostrar amor cristiano… mientras su hija biológica y su nieto luchan por sobrevivir.

Agradezco que hayas leído hasta aquí, esta es una experiencia que alguna vez pasó por aquí y que enriquecí con suficientes detalles para que nadie sepa de quién se trata, pero estoy seguro que nadie sabrá quién es, pues sé que en tu congregación también hubo alguna situación muy similar a esta, en todas las congregaciones las hay.

Crédito de la imagen: Pinterest

Flor del desierto

Anoche corté mis venas y mi espíritu explotó en libertad; el líquido que manaba de mi interior era negro y espeso. Me senté al borde del peñasco para contemplar cómo la vida se me escapaba. Cerré los ojos y sentí que mi cuerpo flotaba entre nubes de seda. Mi negro vestido ondeaba al capricho de la brisa del mar, arremolinándose y envolviendo mis sangrantes muñecas. Contemplé un negro y siniestro abismo que me había ahogado con sus tentáculos malignos, pudriendo esa parte inocente de mi ser. El abismo clamaba y me decía “¡No me dejes!  Por favor ¡No me dejes! Moriré sin tu presencia, sin tu amor y tu compañía…”  pero era demasiado tarde, ya no había cabida en mi corazón para tanta soledad y desdicha, por eso tuve que dejar morir esa parte oscura de mí.

            El sueño comenzó a embargarme y cada vez me sentía más lejos y distante, poco a poco abrí los ojos y nuevamente contemplé mis muñecas, pero estas se tornaban transparentes; ya no tenía fuerzas ni siquiera para sorprenderme… Mi vestido antes negro, comenzaba también a tornarse níveo, así como mis manos, mis pies… me di cuenta que estaba desapareciendo.

            Poco a poco ella se acercó y reconocí mi rostro en su angelical esencia. Su vestido era como el cristal largo y glorioso, irradiaba destellos de diamantes y su caminar parecía como el repiquetear de gotas de lluvia sobre las verdes colinas. Su sonrisa  cálida y amigable me hizo recordar mis años felices. Ella me tendió una mano y apenas pude moverme; hice un esfuerzo por incorporarme pero pude darme cuenta que yo había desaparecido.

            Abrí los ojos y pude ver a través de los suyos. De mi interior manaba una fuerza extraordinaria, por mis venas pude sentir un torrente ardiente de vida. Miré mi cuerpo y este era hermoso e inmaculado, mis muñecas intactas no tenían huella alguna del daño que mi parte oscura había hecho en ellas. Reí por lo dichosa que era, no podía comprender como era posible que había olvidado el sonido de mi risa. Había olvidado lo que es ser feliz y poder volar en libertad mas allá de donde provienen las águilas.

            A lo lejos, pude escuchar el sonido de una música que era totalmente nueva para mí, era una especie de canto que jamás había escuchado. Corrí con todas mis fuerzas hasta que llegué a la cima del acantilado. Miré al borde del precipicio y tan solo pude ver las enardecidas olas golpeando contra las desnudas rocas. Seguí aguzando mi oído y la música provenía de mis espaldas, al oeste, aparté los mechones que caían sobre mi rostro y que me impedían ver el  origen de la música. Corrí en esa dirección y fui dejando a mis espaldas el agitado mar que me acompañó en mi apacible muerte. Conforme fui avanzando, se extendía hacia mí un paraje nevado y cristalino… era un desierto de nieve que me enceguecía por su blancura infinita. No había árboles, ni rocas, ni ningún ser viviente, excepto mi persona y el sonido de la música que me hacía internarme cada vez más adentro de ese glaciar desierto.

            La música hacía que se despertara en mi interior una sensación de paz y dicha. Hacía que no quisiera jamás abandonar ese lugar… Aunque yo sabía que tenía que seguir adelante; ahora que la luz había regresado a mi corazón. Avancé y avancé y la música cada vez era mas intensa y mi dicha era ahora infinita, pero no podía localizar la fuente del angelical sonido. El tiempo perdió significado para mí, no se cuanto avancé, no se si caminé por horas, días, semanas ó años, buscando inútilmente el origen de la música; pero yo no cejaba en mi esfuerzo, continuaba avanzando porque yo sabía que la fuente de poder me llamaba. Yo sabía que esa música celestial estaba siendo ejecutada tan solo para mí.

            Un buen día, hora, minuto o segundo (no podría decirlo con certeza) a lo lejos pude observar un débil destello azul en medio de la alucinante blancura. Corrí aún más fuerte y para mi sorpresa, las fuerzas no me habían abandonado, al contrario, conforme me aproximaba a la música ¡me hacía poderosa! ¡invencible!

            Mis ojos se abrieron de par en par y proferí un grito de admiración y reverencia. En medio del desierto nevado, una hermosa y divina flor azul emergía en soledad de las entrañas del mismo. Era una flor sumamente extraña, pues ella era la fuente de la música y parecía que una nube gloriosa la envolvía. Tenía cuatro pétalos azules y el centro era de un azul muy fuerte. Su tallo era de cristal azulado. Alargué mi mano para tocarla, pero justo cuando mis dedos tuvieron contacto con ella, mi mente se llenó de imágenes que me enviaban a un futuro distante… Y entonces lo comprendí: La música era su manera de comunicarse conmigo, en un lenguaje que solo yo podía entender al contacto de sus delicados pétalos.

            Corría el año 3015 y me encontraba en medio de un bosque hermoso. No muy lejos de allí, había una cascada y a lo largo del lago que se formaba, cientos de árboles se alimentaban de sus frescas aguas. Las aguas, eran del color del oro, y las copas de los árboles eran de turquesa. Caminé y una multitud de pequeños animales se arremolinaron en torno a mí dándome la bienvenida, contentos de verme y me dijeron que hacía tiempo que me esperaban. Incrédula les dije que cómo era posible que me esperaran desde hacía tanto tiempo; ellos me contestaron que yo pertenecía a aquel lugar pero un buen día desaparecí cuando la oscuridad me envolvió. En los días en que el soplo de tinieblas envolvió el bosque. Muchos al igual que yo, cambiamos nuestras vestiduras blancas por las negras y olvidamos nuestro origen, pero ellos sabían que yo volvería.

            Salí de mi trance y nuevamente me encontré en medio del desierto con la hermosa y solitaria flor. Creí ver una sonrisa en ella, y en mi mente pude entender que me dijo “¿Estás lista?” a lo cual le respondí “Estoy lista”

            Entonces la flor del desierto comenzó a elevarse por los cielos y yo junto con ella; a nuestros pies pudimos observar el paisaje nevado que dejábamos atrás envueltas en nuestro cristalino e impenetrable útero de comprensión. Yo había encontrado la más hermosa y perfecta de las joyas, una gema azul que me llevaría a las estrellas.

Aimée Padilla

La fragancia de la Libertad

Ayer tuve la grata sorpresa de platicar con un amigo testigo de Jehová que también dejó de reunirse; dejamos de vernos por casi 3 años y ninguno de los 2 dio «el paso» para identificarse como ex integrante del culto hasta el día de ayer que finalmente coincidimos.

Él sí sabía que yo era «apóstata» pero decidió callar porque tiene familia adentro y no desea perderla. Leía mis artículos pero temía preguntarme abiertamente qué me había motivado a alejarme de la secta.

La historia de él es muy parecida a la de tantos de los que nos hemos retirado, se dio cuenta que las enseñanzas JW no eran lógicas y la Congregación a la que asistíamos, es una especie de pequeño feudo opresor que lo hizo despertar de golpe.

No entraré en más detalles con respecto a él, ya que no se encuentra listo para decir abiertamente que ya no cree en el Cuerpo Gobernante, además de que no deseo ahondar más en temas cultistas. Simplemente centraré mi atención en lo que puedo rescatar de positivo de esa charla con él.

Una pregunta que hace unos 3 años me hizo uno de los ancianos de mi ex Congregación cuando dejé de asistir fue: «¿Qué haces ahora con todo el tiempo libre que tienes?» Y me quedé perpleja al escuchar su pregunta, no me esperaba semejante absurdo así que no pude responder con asertividad; así que decidí hacerle a mi amigo la misma pregunta: ¿Qué haces ahora con todo el tiempo libre que tienes si ya no asistes a las reuniones por zoom? … Sus ojos igual se abrieron de par en par y no supo qué responder, yo me reí y tuve que confesarle que esa pregunta me la había hecho años atrás el anciano que ambos conocíamos.

Le dije ¿sabes cual es el problema de los testigos de Jehová? Que ellos tienen su vida totalmente ocupada en actividades propias de la secta, que no llegan a tener una vida propia; el centro de su vida es la secta: se despiertan con una oración, se tardan como media hora en considerar el texto del día y luego desayunan, hacen sus actividades (trabajo, escuela) y tienen que predicar, estudiar sus revistas, etc.

Aparentemente eso no tendría nada de malo, quien no sea parte del culto pensará que lo que describí es algo sano, pero cuando te quitan tu personalidad es cuando empiezan los problemas.

Ya he ahondado en otros artículos con respecto a estos temas, así que no me extenderé en ese punto, si no en que el testigo de Jehová realmente no entiende lo que es ser libre. Ellos confunden libertad con «libertinaje» y piensan que quien se ha alejado de los testigos de Jehová, es ahora fornicador, ladrón o asesino… en ese orden. En pocas palabras: Si te alejas de Jehová te irá mal.

No pueden irse de vacaciones sin llevarse sus revistas por si encuentran la oportunidad de predicarle a alguien, no pueden ir en el transporte público si no van leyendo una Atalaya por si alguien se muestra interesado y le den el mensaje de manera informal, no pueden tener un empleo que no vaya de acuerdo a lo aprobado por la secta, en una palabra no son LIBRES.

El testigo de Jehová siempre está preocupado porque se acerca fin de mes y aún no ha llenado su cuota de horas al mes, ó porque tiene que mandar su resolución mensual a la Sucursal (una especie de diezmo disfrazado). Sienten que no son parte del mundo en el que viven porque eso les han inculcado. Les dicen que las personas que no son parte de su grupo, son malas personas que desean extraviarlas en su carrera hacia la vida eterna.

Cuando le hice ver a mi amigo lo anteriormente expuesto, asintió con la cabeza y me dio la razón. Ahora él es libre de estudiar la Biblia sin el apoyo de las revistas. Y aunque no es del todo libre por causa de su familia, encuentra cierta paz al llevar su espiritualidad como él lo desea, sin tener que estar entregando cuentas de su vida a los ancianos de Congregación, él solo le rinde cuentas a Dios.

Sin embargo la libertad es un tema al que la mayoría de los seres humanos le tenemos temor, sentimos miedo ante los cambios, no queremos sentirnos rechazados y queremos ser parte de un grupo que nos acepte.

A veces no encontramos el trabajo que nos gusta por miedo a salir de nuestra zona de confort, tenemos miedo al fracaso porque lo vemos con una connotación negativa, el fracaso de algún proyecto en el que nos aventuremos, nos da la experiencia necesaria para poder alcanzar cualquier meta que nos propongamos.

La libertad se disfruta con cada día que tenemos de vida y donde podamos darle gracias, por una nueva oportunidad de hacer las cosas mejor, por ser mejores personas, por encontrar nuestro punto de equilibrio, por ver una hermosa puesta de sol, por disfrutar a tu familia, tu mascota, tu música, tu lectura. Se disfruta al hacer lo que realmente queremos sin que nada nos ate en contra de nuestra voluntad.

Hay una frase de Giovanni Bocaccio que me gusta mucho y es esta: «Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada»

Así que tomemos las riendas de nuestra vida y vivamos la experiencia de la Libertad; cada quien tendrá su manera de experimentarla sin arrepentimiento alguno.

La libertad tiene una fragancia especial que nace en nuestro corazón, es una necesidad acuciante por explorar el mundo a través del poder de la mente y nuestra intención. Nadie tiene el derecho de robarla, nosotros somos custodios de ella. Así que no permitamos que nada ni nadie nos robe la libertad que por derecho como ser humano, nos corresponde.

Aimée Padilla

29 de Octubre

La fría mañana me ha hecho levantar de la cama, pensaba quedarme un poco más de tiempo pero mis pensamientos vuelan en el tiempo y la distancia.

¿Qué será de tí? ¿Estarás bien? Se que me lees, porque cada año mi correo no es devuelto y aún veo que utilizas el avatar que te regalé. Creo aún no me perdonas, pero tal vez tan solo sea mi sentido de culpa por no entenderte, porque tu naturaleza no es rencorosa.

Siempre me dijiste que eras un espíritu libre y no podías vivir enjaulada, que tenías alas con las que volabas a otros mundos. ¡Cómo recuerdo cuando me dijiste que habías visto un duende! Te creí chiflada, y ahora mi pequeña hijita ve unicornios y princesas como tú solías decirme.

Me arrepiento de haberte dicho que escribías basura y que mejor escucharas música de provecho.

¿Sabes? Me casé y tengo una hermosa familia, pero siempre estás presente en mi corazón, me enseñaste tantas cosas que ahora que ha pasado el tiempo las atesoro y trato de ser comprensivo.

Estoy bien, si acaso hipertensión que está controlada, por lo demás gozo de buena salud… ¿Seguirás con tu hermosa melena azabache? ¿Te siguen gustando los perros? ¿Sigues viendo duendes y viajando a los valles de colores que solías soñar?

Cómo deseo me perdones por haberte dado la espalda, por no entender que amar es libertad y madurez emocional. Es saber estar juntos pero libres como seres humanos.

Ahora trato de aplicar eso en mi matrimonio, y he sido muy feliz por ello en estos 20 años que tengo de casado.

Espero no te moleste mi correo, mi intención no es trastocar tu vida, tan solo deseo que me perdones y que sepas que te deseo lo mejor.

Cómo cada 29 de Octubre, mi espíritu intenta encontrarse con el tuyo, esperando que en otra vida pueda volver a encontrarte.

Aimée Padilla

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Escritor, militante, artesano

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