Casarse solo en el señor

En esta ocasión trataré un tema del cual hablo desde la experiencia y es entablar una relación de noviazgo con alguien que no es testigo de Jehová. Mi artículo pretende explicar a aquellas personas que se han enamorado de un testigo de Jehová, todas las situaciones incómodas por las que tendrán que pasar si desean seguir adelante con la relación  ¿Realmente vale la pena?

Como bien es sabido el testigo de Jehová que busca una relación de noviazgo es con miras al matrimonio, y este debe de ser únicamente con un testigo de Jehová. Ellos se basan en la aplicación del texto de 1 Cor 7:39 que dice: “La esposa está atada a su esposo mientras él esté vivo. Pero, si su esposo se duerme en la muerte, está libre para casarse con quien quiera, siempre que sea en el Señor” (TNM)

Para el testigo de Jehová la expresión “Casarse en el señor” significa que el prospecto (a) sea un miembro bautizado.

Así que no importa qué tan buena, amable y honesta  sea la persona no testigo, para el testigo de Jehová no puede haber un “yugo desigual con los incrédulos”.

Sin embargo en el día a día conocemos a muchas personas, ya sea en la escuela o trabajo con quien un testigo de Jehová debe interactuar y en ocasiones surge el amor. Ese fue mi caso, conocí a un chico cuando estaba en el trabajo y de esa amistad nació el amor.

Nuestra relación no estuvo exenta de problemas, que diría yo eran el pan de cada día.

Conflictos iniciales

Cuando él me pidió que fuéramos novios, le dije que yo era testigo de Jehová, él se me quedó viendo con una expresión de desconcierto y me dijo: “¿Qué tiene eso de malo?”  Yo sentía que el mundo se me venía encima, pero realmente para una persona normal no debiera de ser un impedimento la religión que se profese siempre y cuando haya amor y profundo respeto hacia la creencia del otro.

Entonces le expliqué que el noviazgo dentro de los testigo de Jehová tiene una serie de requisitos, por ejemplo que no habrá sexo premarital, que debe de aceptar un curso bíblico, asistir a todas las reuniones y bautizarse.

Para él fue demasiado duro escuchar todo eso y me dijo que por mí haría todo lo que le pedía, menos andar de casa en casa, eso sí que no lo podría hacer porque desde su perspectiva era entrometerse en la vida de los demás y eso no lo haría.

Como era “mundano” no le dije a mis papás que estaba de novia con él, así que salíamos a escondidas, eso a él le molestaba muchísimo puesto que no estábamos haciendo nada malo. Un día un anciano nos vio en la calle y se lo dijeron a mis papás, así que  mi mamá me dio un “ultimátum”, tenía que “confesar” a los ancianos que andaba con un  mundano; si no lo hacía ella me acusaría. Así que presionada por ella fui y “confesé” . Me llevaron a la sala B con sus preguntas metiches de: ¿tuvieron sexo? ¿se besaron? ¿cómo lo conociste?. Situación por demás humillante por la que se tiene que pasar por el simple hecho de andar de novia con alguien que no es testigo de Jehová.

Conflictos posteriores

Siempre estaba deprimida, me sentía sucia e inmunda. Como estaba censurada no podía comentar en las reuniones y todos me señalaban. Para mí al igual que la mayoría de los testigos de Jehová, la “buena reputación” es sumamente importante; así que me la pasaba llorando y siento que a él le afectaba muchísimo, siempre tratando de consolarme y no entendía cómo era posible que si él estaba estudiando la Biblia yo me sintiera tan desdichada, porque en mi interior sentía que le había fallado a Jehová. Y la verdad era muy cansado tanto para él como para mí estar luchando con esos sentimientos de culpa que yo tenía. Mi manera de ver las cosas en la relación era sumamente tóxica.

Así que para alguien que esté pidiendo consejos sobre cómo sobrellevar una relación de pareja con un(a) testigo de Jehová, le diré que no hay una salida digna. Noviar con un testigo de Jehová es muy frustrante, debes de acoplarte a todas las directrices de la Organización.

 Tal vez fantasees y digas “Yo la voy a sacar de la Organización, le abriré los ojos, le haré ver que está metida en una secta coercitiva”, pero temo decirte estimado lector que es una falacia, son meras fantasías todos tus buenos deseos: la JW es un culto de alto control mental .

Lo mismo sucede con los PIMOS quienes en ocasiones preguntan ¿Cómo abrirle los ojos a una chica testigo de Jehová que les gusta? Mi consejo basado en  mi experiencia personal es: retírate antes de que el sentimiento crezca. Tampoco la engañes porque eso no es justo. O bien di que ya no crees en la Watchtower y que la persona testigo de Jehová decida si desea estar a tu lado. Se de muchos que se casan con ellas con la esperanza de que estando casados la harán despertar, y ni ellas despiertan, ni tampoco ellos pueden salir, siguen atrapados como PIMOS por los siglos de los siglos amén.

Desenlace

Llegó el día en que me pidió matrimonio y en vez de sentirme feliz, mi mente viajó al futuro y me vi a mi misma sola sentada en el Salón del Reino casada con un incrédulo. O sea toda mi vida giraba en torno a la secta, aunque seguía censurada me mantenía firme en mis principios de lo que para mí era “la verdad”. El nunca dio pasos para hacerse testigo de Jehová, así que en vez de ver su interior; aquel hombre que me amaba, tan solo en mi cabeza estaba la idea de que jamás lo vería vestido de saco y corbata dando discursos en la plataforma, así que le dije que no deseaba casarme con él.

En su momento sentí que me moría y él también pero ahora que lo veo en perspectiva, pienso que fue la mejor decisión, si me hubiera casado con él seguiría metida en la secta casi lo puedo asegurar, sufriendo por cosas tontas y tratando de convencerlo de convertirse al culto… dejando revistas por toda la casa con algún artículo que despertara su “interés”.  Él ahora está casado y tiene una linda familia.

Se de un chico que se enamoró de una testigo de Jehová, logró sacarla y ahora ambos viven juntos, pero es el único caso que conozco de “y vivieron felices para siempre”. En su mayoría siempre la secta triunfa porque es como ponerse con Sansón a las patadas, ya que el adepto confunde su devoción a Dios con las directrices que le marquen la interpretación de 8 individuos en Warwick NY.

Mi comentario final: Ningún amor compensará todos los sacrificios que implica meterte en una secta de alto control mental.

Aimée Padilla.

Para mayor información sobre la creencia de “Casarse en el señor”, consulte el siguiente enlace

https://www.jw.org/es/biblioteca/revistas/w20150315/casarse-solo-en-el-senor/

Mi experiencia con Ayahuasca también conocida como Yagé

Hoy he decidido compartir la experiencia que tuve con esta planta milenaria. La primera vez que supe de ella fue hace 2 años, por aquel entonces estaba en terapia psicológica y mi novio me habló de las maravillas del Ayahuasca; pero no le presté mucha atención a su recomendación, aunque me insistía y me mandaba muchos videos sobre las ceremonias no tuve interés en asistir a una.

Pasó el tiempo, ya había terminado mi terapia y pensé: ¿Qué cosa mala podría pasarme?  Aunque he leído malas experiencias en la red sobre la ceremonia de Ayahuasca, eran las mínimas pues las personas a las que les había ido mal, no se cercioraron bien de que los curanderos fueran confiables, o tomaron más Ayahuasca de la cuenta.

Pero ¿Qué es la Ayahuasca?  De acuerdo con la Wiki:
Ayahuasca o yagé es una bebida indígena usada en la medicina tradicional sudamericana por muchos pueblos amazónicos en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y por algunos pueblos en la orinoquía de Colombia y Venezuela.

Se trata de una decocción elaborada a partir de la combinación de:

Banisteriopsis caapi (yagé o ayahuasca), la cual contiene harmina y tetrahidroharmina (THH), alcaloides de la clase beta-carbolina, que actúan como inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) y que permiten al componente psicoactivo primario dimetiltriptamina (DMT) entrar en actividad, y una segunda planta que es la que contiene la molécula DMT en sí, especialmente Psychotria viridis (chacruna) o también Diplopterys cabrerana (chagropanga o chaliponga).

El consumo de la ayahuasca genera efectos alucinógenos a causa de la presencia del DMT natural de plantas como Psychotria viridis, Diplopterys cabrerana y otras. Es especialmente serio su efecto sobre el córtex cerebral, que puede provocar un cuadro psicótico cuya duración varía, pudiendo ser agudo, o bien más duradero y en algunos casos, ser irreversible.

Así que anduve con esa idea de ir a una ceremonia, busqué distintos promotores pero no se acomodaban a mi situación particular ya que tenía que viajar a otro Estado de la República y era en fin de semana y no podía dejar a mi mamá.

El año pasado llegó mi hermano de visita y me dice: «Oye que crees, mi amigo Alex hace ceremonias de Ayahuasca, trae a chamanes del Amazonas, si quieres ir yo me quedo con mi mamá».

Así de la nada me llegó la oportunidad y dije: Ok va!

La semana previa a la ceremonia hay que hacer una dieta rigurosa a base de semillas, nada de alcohol, café, se toma suero oral  y tampoco se puede tener sexo. Y el día de la ceremonia se tiene que ayunar. Solo se toma el suero.

Yo tenía muchísima hambre y ya me estaba rajando, pero me hice la fuerte y seguí adelante.

Se hizo el evento en una hacienda a las afueras de la ciudad, había cabañas y se nos dijo que lleváramos colchoneta, cobijas, tiendas de campaña si así queríamos, ropa cómoda y semillas para compartir al final de la ceremonia.

Cuando llegué me sentí rara porque no conocía a nadie, solamente a Alex y él estaba ocupado ya que era el promotor y tenía que estar recibiendo a los que llegábamos. Pero las personas que asisten a esos eventos, son bien platicadoras y muchas ya habían ido a otras ceremonias, así que como yo era nueva, en seguida me jalaron y me platicaban de los beneficios de esa «medicina». Y lo pongo entre comillas porque aún no sabía si para mí iba a ser una medicina  

La ceremonia empezó a las 10 pm, los chamanes venían del Perú e hicieron una breve introducción explicándonos lo que íbamos a experimentar, que nos iban a dar rapé (tabaco molido) para ayudar a «la abuelita» (así le dicen a la Ayahuasca) a que nos guiara en nuestro viaje… y yo así con cara de perplejidad.  

Los chamanes se empezaron a preparar para oficiar la ceremonia, se daban sus «toques» de rapé y no se que tanto decían en su idioma, pero cuando hablaban en español le agradecían a la naturaleza por la oportunidad de compartir la medicina con nosotros.

Los promotores pasaron a nuestros lugares (ya nos habíamos acomodado con nuestras colchonetas y ropa cómoda) a darnos unos trastes de unicel y muchas servilletas… Yo pensé: «¿y esto como para qué?» 

Entonces nos empezaron a llamar de uno en uno. Cuando al primero le dieron a inhalar el rapé, ví que se puso mal asi que empecé a ponerme nerviosa porque no sabía que me iba a pasar a mí.

Cuando tocó mi turno, me pregunta el chamán «¿primera vez?»  y yo: «Sí «

 Me dice: «esto es rapé, es tabaco molido, te lo voy a soplar por una fosa nasal, luego la otra… conten la respiración y cuando sople, respiras por la boca. No tengas miedo, aquí estoy yo»

Y bueno… cuando me va soplando el rapé y lo aspiré; OMG!!!!  La cabeza empezó a darme vueltas… una cosa espantosa. Me decía él «tranquila, respira pausado, no pasa nada, aquí estoy.»  Me llevé las manos a la cabeza porque sentí me iba a caer, y me dice: «falta la otra fosa nasal».

Ufffff!!! El dolor de cabeza era intenso, la cabeza y los ojos me daban vueltas… no podía enfocar la vista; así que tuvieron que llevarme a mi lugar entre 2 personas; una de ellas era Alex y me dijo «tranquila, no pasa nada, es parte del proceso, no  vamos a dejar que te caigas»

Me senté en mi lugar en lo que acababan de darle el rapé a los demás (cabe mencionar que una persona al ver como nos pusimos los demás con el rapé, no quiso participar, aunque pagó la entrada decidió solo ser observador) y me empezó el vómito. (dije ahhhh! Así que para eso era el traste de unicel).

Era un vómito incontrolable, no podía parar … el líquido era de color oscuro como el tabaco y su gusto era amargo. Así que por eso no puedes comer nada el día de la ceremonia, porque si traes alimento en el estómago lo vas a devolver.

Pasada media hora cuando ya mas o menos nos habíamos recuperado todos (la cabeza, los ojos y el estómago habían vuelto a la normalidad), dice el chamán: «Comenzará la ceremonia de Ayahuasca, piensen bien cual es el motivo de su visita para que la abuelita sepa guiarlos en el camino. Les pedimos por favor que hagan el viaje en silencio para que no interrumpan al de junto».

Cuando fue mi turno, me dieron una copita pequeña , yo creo como de 10 o 15 ml de Ayahuasca y me dice el chamán (o taita) «te lo tomas de un solo golpe para que no sientas el sabor, toma un sorbito de agua nada más para que no te sepa tan feo la boca».

El líquido era oscuro y el olor fuerte; ese olor no se parece a nada que haya olido antes; así que no puedo hacer una comparación con otro olor.

Me tomé la Ayahuasca tal y como me dijo y cuando el líquido empezó a pasar por mi garganta sentí que me quemaba, pero después se me quitó la sensación. Me paré y me fui a mi lugar. Entonces Alex dice: «Por favor traten de retener la Ayahuasca una media hora para que les haga efecto»… Pasaron 5 minutos que dijo eso y puffff!!! me llegó el vómito otra vez… ¡una cosa espantosa!  sentí que me moría… y todos a mi alrededor igual vomitando.

Cuando nos dieron a todos del brebaje, apagaron la luz y empezaron a danzar y cantar en la fogata que se había hecho. Le cantaban a un montón de deidades, ¡hasta Jehová salió en el baile!, pero pensé: ya tranquila tu respeta, no vienes de criticona, vamos a ver por qué una planta que me está haciendo sentir que me muero, puede ser una medicina.

Pasaron los minutos que se me hicieron siglos, y en lo que seguía vomitando, la gente a mi alrededor empezó a gritar; cada quien en su viaje. Yo no sentía nada, ni veía nada. Solo el vómito que no paraba y me sentía fatal.

Empecé a sentir en el ambiente una especie de magnetismo que nos daba vueltas en el lugar; como si algo estuviera reptando entre nosotros. ¿sería sugestión mía? No lo sé, pero al final todos comentaron que sintieron esa energía o  magnetismo que pasaba por entre todos. Una especie de airecillo que nos presionaba al pasar junto a nosotros en una espiral sin fin.

En eso el chamán se dio cuenta que yo no había entrado a mi viaje, y me dice: «Hija mía ¿no puedes sentir el viaje?»  Le dije: «Pues es que no siento nada, y me desconcentro porque todos están gritando y llorando». Entonces se puso delante de mí y no se que dijo, me imagino alguna especie de oración y sopló en mi cabeza una bocanada de algo que traía en una pipa, no sé qué sería pues no pregunté (yo estaba sentada en mi colchoneta y él parado). Y su aliento se sintió como una piedra de energía que me caía encima y empecé a marearme. Me dijo: «Si con esto no puedes entrar al viaje, me dices y te doy otra toma»

Me acosté y esperé… pensé: Uy ¡otra toma! No creo la aguante, se me hace que si no me hace allí la dejo.

En eso de la nada, empezaron a venir a mi cabeza imágenes hermosas. Muchos prismas de colores, figuras geométricas de una belleza extraordinaria. Recuerdo que alcé la mano y como lela las quise agarrar y dije: «Esto es hermoso»

Después a mi cabeza vinieron imágenes de distintas deidades. Recuerdo que ví a Buda y a Quetzalcóatl, se acercaban a mí y se iban, bailando ante mis ojos.

Escuché como la persona que estaba junto a mí, estaba viendo a su padre fallecido y peleaba con él porque el papá supuestamente se la quería llevar, y ella le decía: No papá, déjame vivir, todavía no es mi tiempo. Entonces pensé: «Oh yo quiero ver a mi papá, sería lindo platicar con él otra vez»

Quise visualizarlo pero mi cabeza se negó, mi cabeza me puso ahora imágenes de ojos. Primero apareció un ojo en el centro. El ojo me miraba sobre un fondo rojo. Después apareció otro ojo, luego otro y otro… hasta que toda la imagen mental se llenó de ojos. Después de golpe esa visión se quitó y apareció una ciudad… ¡preciosa! Una ciudad de cristal, con muchas aguas… Y de golpe se quitó la imagen y aparecieron muertos y más muertos, estaban calcinados. Yo caminaba entre los cadáveres pero no sentí absolutamente nada. Tan solo los ví y ya. No sentí pena, ni angustia… nada. Los ví como mirar una película.

Y allí pararon mis alucinaciones. Empecé a reflexionar ¿Cuál es el propósito de esta experiencia? ¿pido otra toma? ¿cómo para qué quiero  ver más visiones?  Así que me propuse a descansar mientras los demás seguían gritando, otros vomitando, hubo gente que pidió otra toma porque siento como que se sugestionan, y quieren tener visiones como los demás así que piden una segunda toma para seguir viajando.

Todos nos dispusimos a dormir, incluso los chamanes se acostaron y durmieron un poco.

Al día siguiente comimos las frutas y semillas que llevamos y empezamos a contar cada quien su experiencia. Mi experiencia fue muy light, y puedo decir que bonita porque aunque vi cosas que para otros pudieran resultar aterradoras, las tomé con calma y pienso fue algo positivo. Al rato les platicaré porqué digo eso.

Una persona me dijo que mi experiencia fue tranquila porque llevaba un trabajo interior. La Ayahuasca te saca a la luz todo lo que traigas emocionalmente atorado y te lo muestra de golpe, que por eso se asusta la gente. Y pues esa es su idea yo no puedo asegurarlo, solo que lo que ví no me asustó, lo vi con tranquilidad y hasta emoción al ver imágenes tan hermosas que jamás se me hubieran ocurrido, necesité un alucinógeno para verlas.

Me fui a casa y me dormí toda la mañana. Sentí mi cuerpo como si me hubieran golpeado. Me dolía todo y llevé dieta de frutas y semillas otros días más, empecé a comer con normalidad al paso de unos días para que no me hiciera daño.

Al salir de la ceremonia sentí paz… muchísima paz. ¿Sugestión? No lo creo, esa planta tiene ese efecto en las personas. Después de consumir la Ayahuasca, todo me vale M… De por sí ya me tomaba las cosas con mas relax, pero ahora definitivamente mi forma de ver la vida es bien distinta.

Hay algo curioso que me pasó los días posteriores a la toma de Ayahuasca. Varias veces mi cuerpo se separó, de lo que los cristianos llaman «espíritu». Ejemplo…

Cuando iba a entrar a mi recámara, me ví por detrás girar el picaporte y después me «volví a meter». O cuando lavaba los platos, me «veía» a mí misma y después «me volvía a meter».

Le comenté a Alex eso que me pasó, y según él es un «desdoblamiento», así como le pasó a Dr. Strange. La verdad no lo sé, esas son ideas de él. Pero yo simplemente digo lo que me pasó y no puedo explicar el porqué.

Actualmente a casi  un año de la toma de Ayahuasca, ya no tengo esos «desdoblamientos», pero sigo con mucha paz a pesar de que mi particular situación familiar; antes sentía que me moría, ahora pienso que lo que tenga que pasar pasará y no me preocupo mucho por el futuro.

Nuevamente tengo la necesidad de ir a otra toma, es una especie de «llamado»; así super extraño… pero nuevamente mi situación personal no me permite de momento hacerlo. Pero cuando lo haga, ya no tomaré rapé haré la experiencia únicamente con Ayahuasca.

¿Recomiendo la toma de Ayahuasca? : Son experiencias que no son para todos y si se decide vivirla, debe de ser con alguien de confianza.

¿Creo en los espíritus?  No sabría explicar qué fue esa energía o magnetismo que sentí. Ese día no había aire y aunque estábamos en una cabaña o palapa (sin puertas ni ventanas), estaba todo muy tranquilo, no había aire fuerte. No vi que conectaran electricidad. Los instrumentos con los que cantaban eran de aire y percusión, todo muy sencillo.

¿Funcionó en mí esa toma? Puedo decir que sí, me dio paz y tranquilidad. Así como cuando se toma té de manzanilla que sirve para el estómago, la Ayahuasca me ayudó a ver la vida de una forma más simple.

Gracias por leer y disculpen que no haya usado una escritura más formal, pero escribí como sentí las cosas en el momento y no quise maquillarlas.

Un abrazo a todos

Aimée Padilla

La paradoja de los testigos de Jehová.

El día ayer mi papá hubiese cumplido 80 años; murió fiel a la secta hace 3 años y aún me sigo preguntando si pudo haber despertado y vivir en libertad sus últimos años de vida.

Pero su recuerdo me hizo revivir  los momentos en que quise hablar con él, quien solo me escuchaba de forma respetuosa y finalmente me decía: ¿Pero a dónde iré cuando muera si todo lo que dices es verdad? Nunca quiso investigar aunque le mostraba enlaces con el trabajo de diversos activistas ex testigos de Jehová, así que tenía miedo a  morir sin una esperanza y más al presentir que su muerte estaba cerca.

Fue un hombre extraño con gustos eclécticos en donde mezclaba su afición por temas extraterrestres con lecturas profundamente religiosas. Pienso siempre le llamó la atención lo desconocido y una parte de él gritaba que debía buscar en lugares más allá del sitio oficial de los testigos de Jehová.

Recordé a todas aquellas personas de la Congregación que se me adelantaron en el camino o bien que protagonizaron anécdotas memorables y pensé escribir este artículo al que intitulé  “la paradoja de los testigos de Jehová”… Pero ¿Qué es una paradoja?

*  Como paradoja se designa un hecho o una frase que parece oponerse a los principios de la lógica. La palabra, como tal, proviene del latín paradoxa, plural de paradoxon, que significa ‘lo contrario a la opinión común’; este a su vez viene del griego παράδοξα (parádoxa), plural de παράδοξον (parádoxon), que podría traducirse como ‘inesperado’, ‘increíble’ o ‘singular’.

En este sentido, una paradoja puede ser un hecho que, en apariencia, es contrario a la lógica: “Ya nadie va a ese lugar; está siempre lleno de gente”; “Este enunciado es falso” (paradoja antinómica).

Como tal, la paradoja suele dar la impresión de oponerse a la verdad o de contradecir el sentido común, no obstante, la paradoja no encierra una contradicción lógica, tan solo la aparenta: “¿Por qué si hay infinitas estrellas el cielo es negro?” (paradoja de Olbers).

Entre los temas más recurrentes en las paradojas se encuentran las autorreferenciales: “Yo solía ser indeciso, pero ahora no estoy muy seguro”; las de infinitud: “En un hotel de infinitas habitaciones, siempre se puede aceptar más huéspedes, aun si está lleno”, las circulares: “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”; las de confusión de niveles de razonamiento: “Si Dios es omnipotente, ¿entonces puede crear una roca tan grande que no la pueda cargar ni él mismo?”, entre muchas otras.

Aplicando esta figura retórica a los testigos de Jehová, podemos ver el uso tan común de la misma para la captación y/o retención de adeptos. Juegan el macabro juego de la esperanza sin ningún dejo de remordimiento.

Pensemos en los siguientes ejemplos:

La secta fomenta la desconfianza hacia todo aquel familiar que no desee dar pasos para ser parte de la organización, así que podemos ver innumerables experiencias de mujeres testigos de Jehová que le piden a sus esposos “incrédulos” asistan a las reuniones usando corbata, como si vestirlos así los convirtiera automáticamente en hombres bautizados; mientras a sus espaldas los demás miembros del culto cuchichean que el varón en cuestión no desea agradar a Jehová.

Por otro lado, está el esposo “opositor”, aquel que no desea nada con la Organización y le recrimina a la testigo que descuide a la familia. He visto en el pasado casos de esposas llorosas, que llegaban al Salón del Reino después de una discusión con el marido, pero en su interior sentían que habían hecho la voluntad de Jehová al no acompañar al cónyuge a algún evento del trabajo.

También está el caso de madres, padres, o cualquier miembro de la familia extendida, que no se opone… pero tampoco desea saber nada de la secta.

Ahora, cuando un familiar no testigo de Jehová fallece, es común que los dolientes pidan a la Congregación se dé un Discurso de funeral, pues dicen que el discurso es “más bien para los vivos que para el difunto”, ya que se tiene la esperanza de que el familiar resucite.

Conozco a unas hermanas precursoras regulares, cuya  madre jamás quiso ser parte del “pueblo de Jehová”, lo único que hacía era ir cada año a la Conmemoración ya que le gustaba observar el rito de los emblemas. Alguna vez le pregunté a una de ellas que si le habían ofrecido estudio, y ella me dijo: “Sí pero es que mi mamá no sabe leer”. Me quedé pensando en ese comentario, ¿Qué tipo de excusa es esa cuando ella pudo leerle a su madre para que conociera la “verdad” o bien darle clases de lectura y escritura?  Pero no quise ser impertinente y dejé mi pregunta al aire.

Al tiempo la mamá falleció y consiguieron que un hermano de muchos años en la Organización le diera el discurso del Funeral. Para todo aquel que ha sido testigo de Jehová, sabe que esos discursos se dan usando un bosquejo que manda la Sucursal para este tipo de situaciones; por tanto el discurso de la señora fue usando dicho bosquejo, solo omitiendo las partes que hacían alusión del tiempo en que la difunta fue testigo de Jehová.

Siempre estruja el corazón cuándo alguien muere, y más cuando son buenas personas como fue la señora.  Cuando fui a darle el pésame a la hermana precursora, me abrazó y llorando me dijo: “No estoy triste, yo tengo una esperanza muy firme en que volveré a ver a mi mamá en el Paraíso”.

Me quedé paralizada con ese comentario; de hecho aún era testigo de Jehová cuando sucedió la experiencia que comparto, pero en mi interior hubo una especie de “click” porque pensé: “Pero si la señora nunca fue testigo de Jehová… Nos han enseñado que personas que jamás conocieron ´la verdad´ son los ´injustos´ de los que habla la Biblia… como los aztecas por ejemplo… pero esta señora que sus hijas son precursoras… o sea no entiendo…”

Entonces ¿Para quién es el discurso del difunto cuyo familiar es testigo de Jehová? Si nunca quiso ser testigo de Jehová y sin embargo tiene esperanza ¿Qué caso tiene entonces la predicación si de todas formas tiene la esperanza de resucitar?

Resulta ilógico ¿verdad?  Paradójico… ¿Cómo es que intentan convencer a la gente para que cambie de religión, pero cuando en su familia se da ese caso, entonces allí sí Jehová les da una esperanza? ¿O es que hay una especie de extraño requisito de que en la familia del difunto debe de haber cuando menos un testigo de Jehová?

¿Qué pasa ahora cuando el que fallece es un expulsado? Bueno, depende del criterio de los ancianos determinar si la persona fallecida estaba dando pasos o no para ser restablecida:

“Una congregación cristiana no querría que su buen nombre se manchara al asociarlo con alguien a quien le aplicara 2 Juan 9, 10, aun en su muerte. Pero suponga que una persona expulsada hubiera estado dando alguna evidencia de arrepentimiento genuino y hubiera estado viniendo a las reuniones y manifestando un deseo de ser restaurada en la congregación. Entonces, si a los ancianos les pareciera que no perturbaría la paz y armonía de la congregación ni le traería vituperio al pueblo de Dios, no habría objeción alguna a que un anciano pronunciara un discurso. ¿Cómo podrían saber si Jehová habría perdonado ya o no a tal persona, cuando hay alguna evidencia de arrepentimiento? Apropiadamente, quizás los ancianos hayan estado esperando, por su deseo de asegurarse de que su aparente arrepentimiento fuera sincero. Obviamente, puesto que cada caso es diferente, tendría que juzgarse según sus propias circunstancias. Por supuesto, si se da un discurso de funeral, habría que tener cuidado para no espaciarse en asuntos personales ni hacer ninguna declaración positiva en cuanto a si la persona será resucitada o no. Pero de seguro se puede hacer una excelente presentación bíblica y dar un excelente testimonio bíblico.”

Fuente:

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1977408

¿Cómo saben los ancianos lo que piensa o no Jehová? (Pregunta seria)

Cuando mi papá falleció no le avisamos a la Congregación de su deceso porque sabíamos que  nos iban a querer meter entre ceja y ceja el discurso de funeral, pero ese tipo de noticias no pasan desapercibidas, así que sin invitación alguna se presentaron en la funeraria varios testigos de Jehová, quienes incrédulos preguntaban ¿Pero no le van a dar discurso al hermano?  ¿Pero por qué?

Una testigo de Jehová llegó al extremo de ir a la casa de mi mamá pasada una semana, y con lágrimas en los ojos nos reprochó que no se le hubiese dado discurso a mi papá, porque en su cabeza hueca pensaba que sin discurso mi papá no iba a resucitar.

Pero bueno ¿Dónde entra aquí la paradoja y que tienen todos estos casos en común? ¿Dónde queda la confianza en Dios de estas personas cuando se ven en apuros, incluído mi papá?   ¿Por qué le temen tanto a la muerte si se supone que tienen fe en que Jehová los va a resucitar?  ¿Por qué una mujer testigo de Jehová piensa que si su marido incrédulo lee un versículo de la Biblia en las Reuniones está agradando a Jehová? ¿No es ilógico ese comportamiento?

Estos son tan solo unos ejemplos que pude recordar, pero el lector buscará en el baúl de sus recuerdos y echará mano de una infinidad de situaciones ilógicas, paradójicas de personas que no hacen buen uso de su libre albedrío.

Obviamente para una persona normal, es posible notar ese comportamiento irracional de algunos testigos de Jehová, quienes rinden culto a una secta cuyos  intereses distan mucho de dar guía espiritual a sus fieles.

En el testigo de Jehová así como en todos los cultos de alto control mental, el miedo a la muerte es una constante que no los abandona. Dicen adorar a un Dios de amor que enfurece y castiga con la misma a quienes no hacen su voluntad… una voluntad opaca y con matices un tanto distorsionados según sea la luz vigente.

Aimée Padilla.

En algún lugar del mundo una joven llora

Por Charles Fiasco Rusell

Ella creció como hija de un matrimonio Testigo de Jehová.

La joven que ahora llora se bautizó a los 9 años, creyó que fue el mejor día de su vida; ¿Qué habría pasado si a esa edad les hubiera dicho a sus padres que deseaba casarse o independizarse? Seguramente se lo hubieran impedido, pero extrañamente nadie se opuso a que tomara una decisión igual de importante que la marcaría de por vida. La joven con el tiempo fue creciendo, y se fue dando cuenta que las cosas no son como parecen, se siente… diferente, diferente al resto de sus compañeros. Diario fue objeto de burlas por parte de sus compañeros de clase y de vecindario, aun así, ella aún cree en ese momento que su conducta debe ser diferente a los demás. Su vida es una vida de prohibiciones, pues sus padres le prohíben todo: las redes sociales, las fiestas, el alcohol, todo pese a que ya tiene 17 años, ni se le ocurra hablar si algún chico en la escuela le llamó la atención, pues sería reprendida por decirlo.

La joven que ahora llora, ingresó recientemente a la universidad, conoció más personas, y ella quiere vivir esa libertad que percibe en los demás, se da cuenta que muchos jóvenes de su clase se divierten, tienen parejas y consumen alcohol sin remordimiento de conciencia, cada quien decide qué hacer con su vida… habrá quien trunque sus sueños por un embarazo, por una sobredosis o por un accidente al volante, pero la gran mayoría de sus compañeros disfrutan de la vida sin inmiscuirse en ese tipo de problemas, parece que las supuestas consecuencias de “no ser siervo de Jehová” no son tan letales como le han dicho en el salón del reino. Sus padres se dan cuenta que la joven está comenzando a pensar diferente, y le ponen un ultimátum para que se comporte como ellos esperan o tenga que irse del hogar.

Está en un dilema, por algunos meses se compromete a comportarse como se espera de una joven bautizada, pero cada vez le es más difícil esa lucha interna entre la religión y lo que ella quiere hacer. Un día sus padres descubren que tiene “novio mundano”, a los padres no les interesa conocer al joven, no les interesa aconsejar a su hija sobre lo que son las relaciones sexuales con protección, lo único que hacen es ordenarle a su hija que corte esa relación. La joven ya no puede más, se ha sentido tan presionada toda su vida… nunca comió una rebanada de pastel de cumpleaños, nunca rompió una piñata, nunca celebró la navidad ni año nuevo, ¿por qué no se interesan en cómo se siente? ¿Qué puede ser más importante que sus deseos? Como en esta casa no se permiten estas cosas, la joven es echada a media noche, ella no sabe qué hacer, pero sabe que es el momento de huir de toda esta situación, solo lleva un par de maletas, sus padres no le permiten sacar más cosas para presionarla a que reconsidere las cosas.

La joven acude con una amiga de la universidad, quien le comenta que puede vivir un tiempo en su casa, en lo que se estabiliza. La joven acepta, y durante un tiempo su casa consiste en una habitación en mal estado, no puede volver a casa mientras no se someta a sus anteriores creencias. Durante todo este tiempo no ha recibido llamadas de los miembros de la congregación, ni de los ancianos, es de dominio público que fue echada de su hogar por no seguir “las normas de Jehová”.

Desafortunadamente la pesadilla no termina ahí, el padre de su amiga se muestra muy afectivo con ella… tal vez más de la cuenta. Ella se ha dado cuenta que él la espía, y eso le incomoda, sin embargo, no quiere decirle a su amiga porque sabe que no le creería… además que perdería su hogar provisional y no tiene a quién acudir. Se le ocurrió llamar a unos cuantos hermanos de la congregación para pedir ayuda y encontrar un hogar y un empleo… pero todos le dicen que no pueden ayudarla mientras no arregle las cosas con Jehová. El novio de ella solo se aprovecha de su necesidad emocional, la utiliza para tener relaciones y se desaparece por varios días… hasta que quiere estar nuevamente con ella.

La joven consiguió un trabajo, tuvo que dejar el colegio porque no podía estudiar y laborar al mismo tiempo, el empleo es mal pagado, y apenas le da lo suficiente para cubrir sus gastos básicos; además, el papá de su amiga, se molesta porque la joven no cede a sus pretensiones y en venganza le dice que debe abandonar la habitación que le han prestado; el novio de ella vuelve a buscarla, la lleva al cine y de ahí pasan a un hotel. Alguien, un hermano de la congregación, tomó la foto de ella y el novio entrando al hotel, y luego esperó el tiempo necesario para tomar la foto en que salieron, parece que ese tipo no tenía nada mejor que hacer.

Esta será la última vez que ella vea a su novio, pues en la cena le confesó que tenía unos tres meses de embarazo, y él desaparecerá para siempre.

A los pocos días la joven recibe la llamada de dos ancianos, le dicen que les gustaría hablar con ella para animarla… y ella les cree, cree que tal vez después de todo lo mejor es volver a Jehová, pero al llegar al salón del reino es incriminada y cuestionada por las fotos que le tomaron entrando y saliendo del hotel, las preguntas le incomodan, y de alguna manera, termina siendo expulsada de la congregación, lo cual se anuncia a la reunión siguiente.

Mientras la joven está en un hospital dando a luz un bebé prematuro de siete meses y medio, sus padres están tomando el café en la sala de su casa, platicando sobre una chica del territorio de la congregación a la que le dan estudio bíblico y que está recibiendo oposición por parte de la familia, este matrimonio está haciendo planes para invitar a dicha chica a que se venga a vivir a casa de ellos, pues “está progresando muy bien y es una hija espiritual” por lo cual deben mostrar amor cristiano… mientras su hija biológica y su nieto luchan por sobrevivir.

Agradezco que hayas leído hasta aquí, esta es una experiencia que alguna vez pasó por aquí y que enriquecí con suficientes detalles para que nadie sepa de quién se trata, pero estoy seguro que nadie sabrá quién es, pues sé que en tu congregación también hubo alguna situación muy similar a esta, en todas las congregaciones las hay.

Crédito de la imagen: Pinterest

La fragancia de la Libertad

Ayer tuve la grata sorpresa de platicar con un amigo testigo de Jehová que también dejó de reunirse; dejamos de vernos por casi 3 años y ninguno de los 2 dio «el paso» para identificarse como ex integrante del culto hasta el día de ayer que finalmente coincidimos.

Él sí sabía que yo era «apóstata» pero decidió callar porque tiene familia adentro y no desea perderla. Leía mis artículos pero temía preguntarme abiertamente qué me había motivado a alejarme de la secta.

La historia de él es muy parecida a la de tantos de los que nos hemos retirado, se dio cuenta que las enseñanzas JW no eran lógicas y la Congregación a la que asistíamos, es una especie de pequeño feudo opresor que lo hizo despertar de golpe.

No entraré en más detalles con respecto a él, ya que no se encuentra listo para decir abiertamente que ya no cree en el Cuerpo Gobernante, además de que no deseo ahondar más en temas cultistas. Simplemente centraré mi atención en lo que puedo rescatar de positivo de esa charla con él.

Una pregunta que hace unos 3 años me hizo uno de los ancianos de mi ex Congregación cuando dejé de asistir fue: «¿Qué haces ahora con todo el tiempo libre que tienes?» Y me quedé perpleja al escuchar su pregunta, no me esperaba semejante absurdo así que no pude responder con asertividad; así que decidí hacerle a mi amigo la misma pregunta: ¿Qué haces ahora con todo el tiempo libre que tienes si ya no asistes a las reuniones por zoom? … Sus ojos igual se abrieron de par en par y no supo qué responder, yo me reí y tuve que confesarle que esa pregunta me la había hecho años atrás el anciano que ambos conocíamos.

Le dije ¿sabes cual es el problema de los testigos de Jehová? Que ellos tienen su vida totalmente ocupada en actividades propias de la secta, que no llegan a tener una vida propia; el centro de su vida es la secta: se despiertan con una oración, se tardan como media hora en considerar el texto del día y luego desayunan, hacen sus actividades (trabajo, escuela) y tienen que predicar, estudiar sus revistas, etc.

Aparentemente eso no tendría nada de malo, quien no sea parte del culto pensará que lo que describí es algo sano, pero cuando te quitan tu personalidad es cuando empiezan los problemas.

Ya he ahondado en otros artículos con respecto a estos temas, así que no me extenderé en ese punto, si no en que el testigo de Jehová realmente no entiende lo que es ser libre. Ellos confunden libertad con «libertinaje» y piensan que quien se ha alejado de los testigos de Jehová, es ahora fornicador, ladrón o asesino… en ese orden. En pocas palabras: Si te alejas de Jehová te irá mal.

No pueden irse de vacaciones sin llevarse sus revistas por si encuentran la oportunidad de predicarle a alguien, no pueden ir en el transporte público si no van leyendo una Atalaya por si alguien se muestra interesado y le den el mensaje de manera informal, no pueden tener un empleo que no vaya de acuerdo a lo aprobado por la secta, en una palabra no son LIBRES.

El testigo de Jehová siempre está preocupado porque se acerca fin de mes y aún no ha llenado su cuota de horas al mes, ó porque tiene que mandar su resolución mensual a la Sucursal (una especie de diezmo disfrazado). Sienten que no son parte del mundo en el que viven porque eso les han inculcado. Les dicen que las personas que no son parte de su grupo, son malas personas que desean extraviarlas en su carrera hacia la vida eterna.

Cuando le hice ver a mi amigo lo anteriormente expuesto, asintió con la cabeza y me dio la razón. Ahora él es libre de estudiar la Biblia sin el apoyo de las revistas. Y aunque no es del todo libre por causa de su familia, encuentra cierta paz al llevar su espiritualidad como él lo desea, sin tener que estar entregando cuentas de su vida a los ancianos de Congregación, él solo le rinde cuentas a Dios.

Sin embargo la libertad es un tema al que la mayoría de los seres humanos le tenemos temor, sentimos miedo ante los cambios, no queremos sentirnos rechazados y queremos ser parte de un grupo que nos acepte.

A veces no encontramos el trabajo que nos gusta por miedo a salir de nuestra zona de confort, tenemos miedo al fracaso porque lo vemos con una connotación negativa, el fracaso de algún proyecto en el que nos aventuremos, nos da la experiencia necesaria para poder alcanzar cualquier meta que nos propongamos.

La libertad se disfruta con cada día que tenemos de vida y donde podamos darle gracias, por una nueva oportunidad de hacer las cosas mejor, por ser mejores personas, por encontrar nuestro punto de equilibrio, por ver una hermosa puesta de sol, por disfrutar a tu familia, tu mascota, tu música, tu lectura. Se disfruta al hacer lo que realmente queremos sin que nada nos ate en contra de nuestra voluntad.

Hay una frase de Giovanni Bocaccio que me gusta mucho y es esta: «Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada»

Así que tomemos las riendas de nuestra vida y vivamos la experiencia de la Libertad; cada quien tendrá su manera de experimentarla sin arrepentimiento alguno.

La libertad tiene una fragancia especial que nace en nuestro corazón, es una necesidad acuciante por explorar el mundo a través del poder de la mente y nuestra intención. Nadie tiene el derecho de robarla, nosotros somos custodios de ella. Así que no permitamos que nada ni nadie nos robe la libertad que por derecho como ser humano, nos corresponde.

Aimée Padilla

Pasando la página

“Cuando yo tenía 5 años, mi madre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser yo cuando fuera grande. Yo respondí  `Feliz’ . Me dijeron que yo no entendía la pregunta y yo les respondí , que ustedes no entendían la vida” (John Lennon)

Esta frase con la que inicio mi reflexión siempre me llamó la atención, pues no solo dentro de la secta testigos de Jehová, si no en el mundo en general la felicidad siempre ha sido un tema con el que hemos tenido que lidiar desde que tenemos uso de razón.

La pregunta obligada cuando eres niño es precisamente esa ¿Qué quieres ser de grande? En mi caso siempre quise ser escritora, pero la vida me fue llevando por otro camino y estudié contaduría. ¿La razón principal?  Fue mi papá, ya que estando a punto de ingresar  a la Universidad,  le externé  mi deseo de ser escritora  así que me dijo: ¿De qué te vas a ganar la vida? ¿Serás maestra? ¿Ya viste cuánto gana un maestro?  Así que tuve que hacer a un lado lo que me hacía feliz para darle lugar a la opinión de una persona que para mí fue importantísima y obviamente quería mi propio bien.

¿Pero cuándo “el propio bien” deja de ser tan “bueno” porque no te hace feliz, porque lo que realizas lo haces como si fueras autómata y no encuentras ese llamado que te impulsa a conseguir tus objetivos?  Cuando te despiertas cada mañana para ir a un trabajo que no te gusta, que solo lo haces porque no te queda de otra…

Así que  viendo en retrospectiva, mi formación familiar y religiosa fue haciendo a un lado lo que llenaba y hacía brillar mi interior.

Al darme cuenta que estaba metida en una secta, encontré en la escritura una forma de catarsis y se me daba con mucha facilidad. Pude ayudar a varias personas a librarse de las cadenas mentales en las que se encontraban presas, y me ayudé a mí  misma en el proceso.

Sin embargo en ese proceso, me di cuenta que va a “despertar” quien tenga la disposición de hacerlo, así que quien no lo desee no lo hará por más evidencias que se le muestren. Pude  ver que me encontraba nuevamente en un momento de mi vida que ya no me causaba la felicidad inicial.

Decidí hacer un alto y pensar ¿Qué te hace feliz? Escribir… Ok Escribir ¿de qué?   Así que abrí esta hoja en Word y las palabras comenzaron a fluir de mi interior, el cual se va alejando cada vez más de lo que viví con los testigos de Jehová.

Aún quedan muchas historias que contar pero no me da felicidad  hacerlo, pienso llegó mi momento de dar vuelta a la página.

Cuando llegue el tiempo de morir, me gustaría saber que me fui haciendo lo que realmente me apasiona, no tengo la intención de ser una escritora nobel, o que gane muchos premios, o tener el reconocimiento de las personas; tan solo escribo porque es parte de mí, que me sale tan natural como respirar.

Pasar la página es centrar ahora la atención en mí, ya pasé toda una vida haciendo lo que un grupo de hombres me decían que era lo mejor para mí. Es ahora mi momento de leer los libros que yo quiera sin el temor de que Jehová se pondrá triste, de viajar a donde yo desee sin estar pensando que falté a las reuniones. De escribir lo que yo quiera sin temor de que un grupo de personas se sientan ofendidas por mis comentarios y llenen  mi bandeja de entrada con insultos.

Pasar la página es ahora ayudarme a mí misma y darle sentido a mi vida que comienza a brillar… Ya hay muchos nuevos activistas brillantes y  talentosos, que continuarán en la lucha ayudando desde sus respectivas trincheras.

Hay vida después de la secta, de eso no cabe la menor duda … ha llegado mi momento de descubrirlo.

Aimée Padilla

Cada silencio tiene su tamaño y su profundidad

Por OSDAVID extj.co

Hay un silencio entre palabras y palabras, entre lágrimas y lágrimas y hay silencio también entre risas y risas, y hay silencio, cuando de pronto se detiene el viento, y hay un silencio interno cuando uno observa detenidamente el atardecer, ó un niño cuando duerme plácidamente en su cuna.

Estos silencios son silencios personales, pero también están los silencios de los siglos, de las acciones, de las guerras, de los genocidas; también los silencios de la paz, del descreimiento, cada silencio tiene su tamaño y su profundidad, su dolor , su angustia ,su pena y su furia y puede  destrozar el interior de un hombre.

Yo quería hablar de un silencio que es un grito constante, que a mí me suena internamente…  ininterrumpidamente y trato de que estas líneas  hagan eco de ese silencio…quiero hablar del silencio que ha tenido la Watchtower a través del tiempo ya más de un siglo  …..este silencio a mí me suena en mi retina , es un silencio que envía imágenes ¿Cómo? recordando rostros… muchos rostros que son los rostros de nuestros hermanos que han entregado la vida a una organización, que ante el error, la prepotencia,  la arrogancia, la avaricia  se ha quedado en silencio… una organización que nunca ha hablado y  reconocido sus errores, que jamás  los visibilizó así que el costo del error  del silencio de esta organización  fueron la vida de miles de nuestros hermanos .

 Yo recuerdo a todos mis hermanos testigos de Jehová de mi congregación , los llamaba por nombre a todos; muy sacrificados que ya no están .

Los testigos de Jehová dicen que ellos han servido y  no han visto el cumplimiento de las promesas, pero el silencio que me aturde y grita es que tampoco han podido vivir, ni el cristianismo ni sus propias vidas, estos hermanos que tengo en mi retina , son los precursores especiales que me hicieron el estudio, el hermano que había sido boxeador , el otro anciano en años que tenia humor; los veo salir de las reuniones, los veo charlar… veo  a la hermana que llegaba tarde porque tenía problemas con su marido, recuerdo sus rostros , yo percibía su sufrimiento , recuerdo a mis hermanos con sus sacos que les quedaban grandes y corbatas usadas , a los niños con saco de hombres y vestidos como hombres, el paso lento en la predicación y el hacer golpear suavemente una puerta un domingo a las 9 de la mañana,  para que nadie saliera ó ver agendar una revisita y saber que jamás se volvería,  etc. Este silencio que ha quedado en mí  también me suena en forma de pregunta: ¿Qué habrá sucedido con los niños de ese ayer que hoy serán hombres? Esos que venían a casa para que les preparara la lectura de la biblia ¿ Tendrán problemas ?

El silencio que ha tenido esta organización de la Watchtower a través de los años, no puede ser ahogado con asambleas, con reuniones, con cánticos ni con la predicación ; ese silencio se escucha , siempre se escucha con imágenes, con preguntas, con vivencias, en formas de sueños, de reacciones, de enojos , de impotencia, de fracasos  etc.

Este silencio que ha tenido la Watchtower a través de los años sólo es escuchado por los que han sido doblegados una vez por ella , es un silencio único… silencio que también puede ser graficado en este hilo por una línea de puntos.

Abrazo.

Perder el miedo a vivir

Hace unas semanas mi mamá sufrió la amputación de una de sus piernas, han sido días aciagos para ambas pues hicimos hasta lo imposible para no llegar a ese desenlace, sin embargo fue inevitable y ahora tenemos que adaptarnos a nuestra nueva realidad.

No falta quien haga comentarios desagradables con respecto a nuestra situación, pues desde nuestra salida de la secta, una serie de eventos desafortunados nos han acompañado: desde la muerte de mi papá, la fractura de mi brazo, mi estado de salud, asalto a punta de pistola que sufrí  y ahora la situación de mi mamá quien se encuentra a mi cuidado.

“Todo esto ha pasado porque se han alejado de Jehová, no se suelten de su mano y verán cómo les abre las compuertas de los cielos”

Ese es uno de los tantos comentarios “bien intencionados” que he  recibido como una extraña muestra de estímulo por parte de mis antiguos compañeros de culto.

Tengo que reconocer que todo esto me tomó por sorpresa y sentí mucho miedo ante cada embestida que me daba la vida, pues no sabía como manejar la situación y en ocasiones llegué a pensar: ¿Tienen razón los testigos de Jehová y nos pasa esto por hacernos inactivas?

Pero ahora que las cosas van encontrando su cauce, he hecho un viaje hacia mi interior para buscar la raíz de mis miedos, del porqué llegue a pensar que todo lo que estaba pasando en mi vida era ocasionado porque Dios me había quitado su protección.

El miedo es una emoción natural en el ser humano, nos sirve como escudo ante peligros que pudieran ocasionarnos la muerte, así que debemos de aprender a vivir con ese miedo desde que nacemos, hasta que morimos. Pero hay una marcada diferencia entre un miedo normal a un miedo que nos haga perder el control y nos paralice.

Y es ese miedo irracional el que me enseñaron a cultivar en las reuniones de los testigos de Jehová, de hecho cuando decidí alejarme comencé a manifestar conductas raras que rayaban en la paranoia, muchos que me leen se sentirán identificados con mis palabras y espero mis reflexiones les sirvan de algo.

Los días previos a que tomé la decisión de dejar de asistir a las reuniones, me daban ataques de pánico: iba a la reunión llorando todo el camino y antes de entrar al Salón del Reino, me tragaba mis lágrimas, respiraba hondo y me sentaba en mi lugar habitual.

Ya no quería estar allí pero sentía una gran presión de grupo para seguir asistiendo, mi corazón quería gritar y decir “Esto no es verdad, los han engañado”, pero no podía, tenía que guardar silencio pues si se daban cuenta que era una “apóstata” me iban a expulsar.

Tenía miedo a perder a mi familia y amigos, tenía miedo al “que dirán”, tenía miedo de que me llamaran a la salita B y me hicieran preguntas incómodas. Ahora que lo veo en la distancia se me hace todo tan trivial, pero en ese momento sentía que el mundo se me venía encima.

Cuando le comenté a una amiga del trabajo que ya no quería asistir a las Reuniones, me dijo

– Pues ya no vayas

– Pero no puedo dejar de asistir… me dejarán de hablar

– ¿Y qué pasa si te dejan  de hablar?

Y me quedé sin argumento… ¿Qué pasa si me dejan de hablar? –pensé- ¡Pues nada!  No me voy a morir, no voy a perder el trabajo, no se va a morir mi familia, no va a haber un terremoto.

Y esa conversación que tuve fue la que me impulsó a dejar de asistir. Recuerdo que el último día que fui a la Reunión, vi a los hermanos e intenté grabarme sus rostros, ver donde se sentaban porque había tomado la decisión de jamás volver a poner un pie en el Salón. Me retiré de allí al término de la misma y no he vuelto ni pienso hacerlo.

Pero mi miedo irracional apenas empezaba. Cuando los ancianos se dieron cuenta que ya llevaba 2 reuniones sin asistir, comenzaron a llamarme, cada que sonaba el teléfono mi corazón latía aceleradamente, no podía dormir.

Pero en vez de bloquearlos o decirles que me dejaran en paz, yo seguía tomando las llamadas y dando excusas “No me siento bien” (lo que era verdad), así que no me atrevía a decir abiertamente que no iba a volver a las reuniones.

Tuve que soportar ese miedo enfermizo durante 6 meses en donde me llamaban para «estimularme a volver a las reuniones pues el tiempo del fin estaba cerca». Pero por inverosímil que parezca, no podía colgarles o bloquearlos, simplemente no podía y les tomaba la llamada, teniendo que soportar sus sondeos del porqué ya no asistía. Pasados esos 6 meses, me dejaron en paz y al año nuevamente volvieron a buscarme.

Sin embargo, aún seguía con ese miedo a lo que pudiera pasar en el futuro ahora que ya no me congregaba con los testigos de Jehová.

Como persona que nació dentro del culto, se me enseñó a tener un “temor a desagradar a Jehová”, así que aunque sabía que había tomado la decisión correcta al alejarme, aún tenía miedo a tomar las riendas de mi vida.

Hay un articulo de la revista Despertad del 8 de Agosto de 2005 que se llama “¿Es posible librarse del miedo?”  Dan una serie de pautas que pudieran decirse que son correctas ya que nos aconsejan a tomar las debidas precauciones para así minimizar los riesgos de cualquier angustia que lleguemos a tener.

Sin embargo el punto medular del artículo es que pintan al mundo en general como un mundo en donde la gente está plagada del temor.

Veamos lo que dicen las siguientes líneas tomadas de ese artículo:

El significado del actual clima de temor

Son muy significativas estas palabras del apóstol Pablo: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, […] sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien” (2 Timoteo 3:1-3). ¡Qué época tan terrible!

 Cuando Jesús habló de “la conclusión del sistema de cosas”, dijo lo siguiente: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos, y en un lugar tras otro pestes y escaseces de alimento; y habrá escenas espantosas, y del cielo grandes señales” (Mateo 24:3, 7, 8; Lucas 21:10, 11). Así que no deberían sorprendernos las “escenas espantosas” que vemos y que contribuyen a generar un clima de temor. Pero ¿tienen algún significado para nosotros?

https://www.jw.org/es/biblioteca/revistas/g20050808/Es-posible-librarse-del-miedo/

No es de extrañar que mi visión de la vida estuviera colmada de «escenas espantosas» en cuanto al futuro y que no tuviera confianza en mí misma. No me atrevía a ir a ningún lugar sola ni tampoco viajar porque si moría, no me quedaba claro que sería de mí y eso no me dejaba dormir en las noches.

Así que poco a poco tuve que empezar a trabajar en mi persona y entender que no debía de darle a otros individuos un poder que solamente a mí me pertenece.

Cuando me di cuenta de ello, me di a la tarea de enfrentar mis miedos pues solamente así es que podría ir sanando las heridas emocionales por la pérdida de una fe que pensé era la verdad.

En una ocasión, 2 ancianos me llamaron por teléfono para “saludarme”- inmediatamente en mi cabeza se formaron las palabras visita de pastoreo– y me dijeron que si podían hacer videollamada. Recuerdo que sonreí y me enderecé un poco y les dije NO, mientras al otro lado de la línea sentía su perplejidad y un silencio incómodo. Titubeante el anciano que tenía el auricular me dijo: ¿No?  Y yo: Así es NO. 

No se imaginan el empoderamiento que sentí en ese momento y que siento ahora, pues comprendí que los ancianos -como cualquier persona- tienen únicamente el poder que uno desee darles, por tanto entendido ese punto, mi miedo hacia la opinión que ellos tuvieran de mí o de lo que pudieran hacerme comenzó a difuminarse y pude ponerle punto final.

Asi que la raíz de todo miedo estaba en mi cabeza, yo sola me estaba encerrando en una jaula mental invisible que no me dejaba ser feliz.

De tal manera que tuve que aceptar que solamente yo era la única que podía sacarme adelante, nadie mas. Además no me encontraba sola, me di cuenta que había muchas personas en la misma situación que la mía, con ese temor hacia el futuro. Porque cuando fuimos testigos de Jehová, se nos inculcó la creencia en un mundo pacífico en donde no habría individuos malvados, no habría problemas de ninguna índole, ni enfermedades ni vejez ni muerte y que la tierra estaría llena de adoradores de Jehová. Agradezco a todos ellos pues con sus experiencias de vida me ayudaron a salir adelante y a renacer de las cenizas.

Entonces con ese prisma de felicidad que me pintó la secta, es como quería seguir enfocando mi vida y caí varias veces en episodios de depresión ya que la vida real no encaja con ese mundo feliz que dibuja la JW.

En este punto en el que me encuentro ahora, entiendo que debemos de perderle el miedo a vivir. Tenemos todo para ser felices en medio de las circunstancias de vida por las cuales nos tocó vivir, sin importar lo difíciles que estas lleguen a ser. Esta es la vida real: la que tiene sus alegrías y sus tristezas, la que tiene sus triunfos y fracasos, la que te llega y debes de atesorarla porque es tuya, porque es tu experiencia que te hará una persona más fuerte y sabia.

Así que perdámosle el miedo a vivir, no todo es alegría… también hay llanto y dolor pero de nosotros depende como será nuestro paso por la misma.

Aimée Padilla.

«Hablemos de cosas edificantes»

En unos cuantos días se celebrarán las elecciones para diversos cargos políticos en mi país, así que es el tema obligado de conversación en todo lugar: ya sea en el trabajo, con los amigos o vecinos. Esto es estableciendo el escenario de personas normales conviviendo en sana retroalimentación; pero no puedo decir lo mismo con respecto al grupo de los testigos de Jehová.

Cuando fui parte de ellos siempre se nos decía en las Reuniones que debíamos de hablar de cosas positivas para estimularnos al “amor y a las  obras excelentes”, y no tengo nada que objetar al respecto pues de manera personal pienso que si no tengo nada bueno que opinar sobre una persona, mejor me ahorro el comentario siempre y cuando no me afecte de manera particular; sin embargo los miembros del grupo llevan este asunto  hasta los extremos que raya en lo absurdo, razón por la cual me sentí motivada a contar mi experiencia ya que lo que voy a contar se está replicando en estos momentos en las familias testigos de Jehová.

Sabemos muy bien que la marca que identifica a los testigos de Jehová de otros grupos religiosos es su predicación casa por casa (aunque en estos momentos de pandemia, la labor proselitista se encuentra detenida), así que debíamos de ser muy cuidadosos con lo que se platicaba entre puerta  y puerta  puesto que los amos de casa escuchaban nuestras conversaciones, así que se  nos hacía especial énfasis en hablar “cosas edificantes” para que las personas vieran que éramos distintos del mundo.

Hablar de cosas edificantes para un testigo de Jehová se traduce en hablar de cuantos estudiantes de la Biblia tiene, de cuando conoció “la verdad”, de cuantas canciones del Reino se sabe ó si ya leyó el texto del día. De tal manera que esa es la única plática que es  bien vista por los adeptos mas fanáticos.

Pero solo hablar de “cosas edificantes” llega a ser sumamente agotador así que la salida al servicio del campo puede empezar muy bien, hablando de lo que se leyó en tal revista ó alguna experiencia de Asamblea, pero al pasar de las horas los temas de conversación se acaban y los hermanos en cuestión comienzan a hablar de otras cosas.

Ese fue mi caso, salí a predicar un día sábado y ya no sabía de qué otra cosa hablar, ya habíamos hablado de todo lo anteriormente expuesto y se me ocurrió hablar de las próximas elecciones presidenciales y que ninguno de los candidatos se veía honesto. La hermana que ese día me tocó de compañera, era una precursora regular de lo más fanática entonces me dijo en ese momento:

  • Hermanita, no es correcto que estemos tratando ese tipo de temas que no nos edifican, no es bueno que nos involucremos en la política, además los amos de casa están muy al pendiente de lo que hablamos ¿qué crees que opinen de nosotras si nos escuchan hablar de eso? Recuerda que somos  neutrales y que no somos parte de este mundo.
  • Disculpe hermana, tiene razón, es que ya no supe de qué mas platicar. Gracias por hacerme la observación
  • Gracias a Jehová hermana.

Me quedé fría… sentí en ese momento que me caía un balde de agua helada pues inmediatamente me invadió el sentimiento de culpa. Ya después la hermana empezó a hablar de la nueva música que ahora tenía la JW

Ahora que lo veo en retrospectiva, me doy cuenta de lo absurdo de la situación ya que la hermana en cuestión magnificó un asunto trivial, pues el control que tiene la Organización sobre sus adeptos, hace que entre ellos se comporten como policías del pensamiento, frenando la forma de pensar que se sale de los parámetros establecidos por ella.(De hecho ni siquiera puedes expresar molestia hacia algún hermano porque estaríamos contristando el espíritu de Jehová) Y lo peor del caso es que me disculpé y agradecí su “bondadosa reprensión”.

Esta manera de hablar de ellos, siempre de forma positiva se le conoce como “efecto Pigmalión” que es la “capacidad de influir en otra persona  por medio del lenguaje, es una técnica psicológica capaz de producir efectos trascendentales en nuestros prójimos”

Referencia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Pigmali%C3%B3n

Esta técnica se aplica en distintos ámbitos, ya sea en el educativo, laboral, social y familiar. Así que la secta condiciona el comportamiento de los adeptos, utilizando siempre ese lenguaje positivo (más bien yo lo llamaría pasivo-agresivo), en donde supuestamente está muy preocupada por el bienestar de la persona y la va dirigiendo hacia donde desea mediante su forma de expresarse.

Por poner un ejemplo, si se desea que haya mas precursores regulares en una Congregación, la secta manda cartas animando a los hermanos “por su amor al prójimo y que Jehová abrirá las compuertas de los cielos llenándolos de bendiciones, que Jehová espera tanto de ellos porque sabe que son su pueblo escogido”

El adepto al escuchar esas palabras  cumple las expectativas de la secta pues esta, astutamente lo hace creer que es Jehová quien desea sea precursor regular, o que done mas dinero, o que cultive el don de la soltería, etc.  Y aunque no tenga ni la salud, ni los recursos para encajar en el perfil que se requiere para determinada labor, el testigo de Jehová hará hasta lo imposible por cumplir con metas por demás inalcanzables.

No tiene nada de malo hablar del tema que se desee ¡Somos libres de ejercer nuestro derecho de pensar, de opinar, de cuestionar!

Nos respalda el artículo 18 de la Declaración Universal  de Derechos Humanos de la ONU, que dice:

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia

Así que amigo testigo de Jehová que me lees, no tiene nada de malo hablar de lo que desees, ya sea para externar un punto de vista o cuestionar alguna creencia que no entiendas. La Organización JW no desea que ejerzas ese derecho fundamental que tienes como ser humano, ya que sabe que si utilizas tu pensamiento crítico, perderá todo el control que tiene sobre ti.

Al inicio de mi texto hablé sobre las próximas votaciones en mi país, pero no significa que esté apoyando a algún partido en especial, simplemente es un ejemplo de que puedes hablar del tema que desees sin que alguien censure tu opinión.

Utilizar tu libertad de pensamiento no significa que serás mala persona, esa idea la ha grabado a punta de diamante la Watchtower en tu mente y corazón para infundirte un miedo mórbido a desagradar a Dios.

Te propongo algo: hablemos entonces de cosas edificantes y haz una lista de todo lo que tienes y no estoy hablando de cosas  materiales. Te vas a dar cuenta de lo afortunado que eres por estar vivo y que cada día que pasa, es uno más que te regala la vida.

Siéntete feliz con cada amanecer, con la caricia de tu esposa, de tu esposo, de tus hijitos, de tus padres y demás seres queridos. Habla de lo lindo que es estar al lado de ellos y de lo afortunado que eres por vivir en esta época en que tenemos las facilidades que nos han dado los avances en la ciencia y tecnología.

Y sobre todo, siéntete feliz por darte la oportunidad de hablar y pensar cualquier tema que para ti sea edificante y te llene el corazón.

Me siento agradecida porque me permitas llegar a ti a través de mis palabras y pueda  compartir contigo el día de hoy, lo que para mí es edificante.

Aimée Padilla

¿Estás lista para la Conmemoración?

Hace 2 días recibí un mensaje de WhatsApp de un número desconocido en donde me escribieron tan solo las escuetas palabras “Hola buenos días ¿cómo estás? ¿ya lista para la Conmemoración?”  Mi remitente ni siquiera se identificó, supongo me conoce y la foto de su perfil es un árbol con unos patitos bajo su sombra, así que no tuve manera de saber quién era, y siendo sincera sus palabras me causaron tal molestia que ni siquiera quise saber de quien se trataba.

Hago esta reflexión porque cuando fui Testigo de Jehová, esa expresión “¿Estás lista para la Conmemoración ó Asamblea?” era muy utilizada entre los miembros, incluso yo misma llegué a expresarme de tal forma.

Ahora que estoy fuera, entiendo que “Estás lista para…” se refiere a cuestiones meramente superficiales que nada tienen que ver con la espiritualidad.

Con un mes o dos de antelación, los miembros comienzan a buscar sus mejores trajes, bolsos, zapatos o maletines con tal de estrenar para la ocasión, según la visión del Testigo de Jehová son fiestas en honor a Dios y hay que vestirse con las mejores galas.

La hermana a quien yo le mandaba a hacer los vestidos, siempre estaba muy atareada para la fecha de la Conmemoración pues todas queríamos estrenar.

Había para todos los gustos: la hermana que vestía con lentejuelas ó la que se mandaba a hacer sacos, la que usaba zapatillas de aguja, la que vestía entallado, la que usaba mascadas o sombreros; ese día era una pasarela y mientras nos saludábamos, hacíamos un recorrido visual por el atuendo de las demás; esto que digo es desde la óptica de una mujer y tengo que reconocer que llegué a tener ese tipo de comportamiento mezquino.

Cuando salía a la predicación a invitar a las personas a la Conmemoración, las pláticas siempre iban orientadas a los vestidos, zapatos y demás prendas que se usarían, pocas veces se trataba el tema de ir con la lectura diaria recomendada.

Las hermanas de más edad y precursoras regulares eran las que sí llevaban la lectura a pie juntillas y me ponían en aprietos porque a duras penas podía ir al paso de los textos asignados; pero en las Congregaciones en las que estuve, siempre fue así: “Estar preparados para la Conmemoración” era un asunto de ropa, más que espiritual.

Sin embargo las publicaciones de la secta relacionan el estar “listo o preparado” para tal evento, el hacer lecturas bíblicas, el centrarse en orar.  Veamos un ejemplo tomado del sitio oficial :

¿Se está preparando para la Conmemoración?

La última Pascua de Jesús iba a ser muy especial. Como pronto iba a morir, quiso celebrar esa Pascua con sus apóstoles y mandarles que a partir de ese momento celebraran la Cena del Señor. Por eso, les pidió a Pedro y a Juan que prepararan una habitación (Lu 22:7-13; vea la imagen de la portada). Esto nos recuerda que es necesario prepararnos para estar listos para la Conmemoración el próximo 27 de marzo. Las congregaciones ya habrán elegido al orador, habrán hecho preparativos para el pan y el vino, etc. Sin embargo, ¿qué podemos hacer cada uno de nosotros para estar listos para ese día?

Preparemos nuestro corazón. Meditemos en la lectura bíblica para la Conmemoración. Encontraremos un programa en el folleto Examinemos las Escrituras todos los días. Hay un programa más completo en el apéndice B12 de La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo y en la Guía de actividades de abril de 2020. Si quiere analizar en familia la importancia del rescate, encontrará más información en el Índice de las publicaciones Watch Tower y en la Guía de estudio para los testigos de Jehová.

Invitemos a otros. Participemos al máximo en la campaña de invitación a la Conmemoración. ¿A quiénes podríamos invitar? Tal vez a nuestras revisitas, a antiguos estudiantes de la Biblia, y a nuestros familiares y conocidos. Los ancianos deben asegurarse de invitar a los inactivos. Recordemos que, si alguien no vive en la zona, podemos encontrar el horario y el lugar más cercano donde se celebrará la Conmemoración en jw.org. Haga clic en la pestaña SOBRE NOSOTROS y luego vaya a “Conmemoración”.

https://www.jw.org/es/biblioteca/guia-actividades-reunion-testigos-jehova/marzo-abril-2021-mwb/Programa-para-la-reuni%C3%B3n-Vida-y-Ministerio-15-a-21-de-marzo-de-2021/Se-est%C3%A1-preparando-para-la-Conmemoraci%C3%B3n/

Entonces como podemos ver en las líneas citadas, la JW les anima a que preparen su corazón estudiando sus publicaciones, a que inviten a otros; eso es independiente de los arreglos que cada Congregación hace, como la elección del orador, acomodadores, los que pasarán los emblemas, quien hará el pan o comprará el vino. Cada miembro tiene que prepararse espiritualmente para la ocasión y tener un corazón receptivo para asistir a tan importante evento.

¿Por qué entonces el “estar preparado” se refiere a otra cosa (en la mente del  adepto) totalmente distinta a la que se les anima?

Steven Hassan en su Libro “Como combatir las técnicas de control mental de las sectas” en su capítulo 4, tiene un apartado sobre hipnotismo que dice lo siguiente:

«Si la expresión ((lavado de cerebro)) se confunde a menudo con ((control

mental)), también el término ((hipnotismo)) es muchas veces mal interpretado.

El empleo de la palabra ((hipnotismo)) en varias formas

es muy comúnn en nuestras conversaciones habituales (muchas veces

decimos cosas como ((ella le hipnotizó con su sonrisa))). En realidad,

la mayor parte de las personas no entienden muy bien lo que es la

hipnosis. Cuando se menciona el término, la primera imagen que

acude a la mente es la de un doctor barbudo que balancea de la

cadena un viejo reloj de bolsillo ante la cara de una persona a quien

se le cierran los párpados. Si bien esta imagen es desde luego un estereotipo,

apunta al objetivo central del hipnotismo: el trance. Los

individuos que son hipnotizados entran en un estado como trance

que es fundamentalmente distinto de la conciencia normal. La diferencia

estriba en que en el estado consciente normal, la atención

se dirige hacia afuera a través de los cinco sentidos, mientras que

en el trance la atención se dirige hacia adentro. Uno escucha, ve y

siente internamente. Naturalmente, existen varios grados de trance,

que varían desde el leve trance normal de soñar despierto hasta los

estados profundos en los cuales el individuo pierde casi por completo

la conciencia del mundo exterior y es extremadamente susceptible a

las sugestiones que se puedan implantar en su mente

El hipnotismo está relacionado de muchas maneras con las prácticas

de control mental antiético de las sectas destructivas. En muchas

de las sectas que se definen como religiosas, lo que a menudo se

denomina ((meditación)) no es más que un proceso por el cual los

miembros de la secta entran en trance, momento en el que pueden

recibir sugestiones que les harán más receptivos para seguir fielmente

la doctrina de la secta. Las sectas no religiosas emplean otras maneras

de introducir individual o de grupo. Además, como estar en

trance resulta por lo general una experiencia relajante y placentera,

la mayor parte de la gente desea entrar de nuevo en trance tantas

Por lo general, las sectas destructivas inducen el trance en sus miembros

a través de largas sesiones de adoctrinamiento. Las repeticiones

y el forzar la atención son buenos medios para la inducción de un

trance. Si observamos a un grupo en esa puesta en escena, es fácil

distinguir cuando se ha conseguido el trance. Los presentes parpadean

y tragan con lentitud, y sus expresiones faciales se relajan y

adoptan una actitud vacía y neutra. Con los individuos en semejante

estado, los líderes sin escrúpulos pueden implantarles creencias

irracionales. Yo he visto a personas de una gran fuerza de voluntad

que hipnotizados hacían cosas que normalmente no habrían hecho

jamás.»

Entonces, de acuerdo con este especialista en sectas destructivas, se puede obtener total control de la mente del adepto a través de largas sesiones de adoctrinamiento: semana tras semana, año tras año leyendo publicaciones sin sentido. Los temas se repiten vez tras vez y el adepto jamás se cuestiona porqué son los mismos temas siempre. La redacción de las publicaciones es árida y los adeptos no son capaces de contestar en sus propias palabras, tienen que releer el párrafo en más de una ocasión porque no se le entiende con claridad. Las publicaciones están hechas con el propósito de apoderarse de la voluntad de la persona, en vez de sanarla espiritualmente.

Así que la gran mayoría de los Testigos de Jehová recuerda más una imagen que la información que leyeron, es por ello que se les quedan grabadas las representaciones de hermanos bien vestidos y felices que están participando de la Conmemoración, y relacionan la vestimenta con el “estar listos” más que con la lectura de la Biblia. La secta está totalmente consciente de esta particularidad y es por ello que está haciendo su estudio de cine en Ramapo NY.

Por ello entiendo que la persona que me mandó el mensaje, se refería  a que si ya tenía mi ropa lista para asistir a la Conmemoración por Zoom y mandarme el enlace para que me conectara.

  • Muchas gracias por tus palabras- le dije- pero sería lindo que me hablaras siempre, no solamente por la invitación.
  • Ok, así será.

Tal vez no estaba preparada para esa respuesta de mi parte, pero espero pueda llenarse de las palabras de Santiago 2:17 “Del mismo modo, la fe por sí sola, sin obras, está muerta” (TNM). Aunque ese será tema de otro escrito, ya que para el testigo de Jehová, las únicas obras que valen es adoctrinar a las personas. Estar listo para la Conmemoración debe ser  meditar detenidamente en la vida y ministerio de Cristo y como puede imitarlo, hacer buenas obras para con todas las personas, no solamente para quienes son miembros del grupo; y lo ideal es que sea siempre, no solamente cuando se viene esta fecha importante.

¿Estoy lista para la Conmemoración? No desde la óptica del Testigo de Jehová, ahora soy libre y eso no tiene precio.

Aimée Padilla

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Escritor, militante, artesano

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