Perder el miedo a vivir

Hace unas semanas mi mamá sufrió la amputación de una de sus piernas, han sido días aciagos para ambas pues hicimos hasta lo imposible para no llegar a ese desenlace, sin embargo fue inevitable y ahora tenemos que adaptarnos a nuestra nueva realidad.

No falta quien haga comentarios desagradables con respecto a nuestra situación, pues desde nuestra salida de la secta, una serie de eventos desafortunados nos han acompañado: desde la muerte de mi papá, la fractura de mi brazo, mi estado de salud, asalto a punta de pistola que sufrí  y ahora la situación de mi mamá quien se encuentra a mi cuidado.

“Todo esto ha pasado porque se han alejado de Jehová, no se suelten de su mano y verán cómo les abre las compuertas de los cielos”

Ese es uno de los tantos comentarios “bien intencionados” que he  recibido como una extraña muestra de estímulo por parte de mis antiguos compañeros de culto.

Tengo que reconocer que todo esto me tomó por sorpresa y sentí mucho miedo ante cada embestida que me daba la vida, pues no sabía como manejar la situación y en ocasiones llegué a pensar: ¿Tienen razón los testigos de Jehová y nos pasa esto por hacernos inactivas?

Pero ahora que las cosas van encontrando su cauce, he hecho un viaje hacia mi interior para buscar la raíz de mis miedos, del porqué llegue a pensar que todo lo que estaba pasando en mi vida era ocasionado porque Dios me había quitado su protección.

El miedo es una emoción natural en el ser humano, nos sirve como escudo ante peligros que pudieran ocasionarnos la muerte, así que debemos de aprender a vivir con ese miedo desde que nacemos, hasta que morimos. Pero hay una marcada diferencia entre un miedo normal a un miedo que nos haga perder el control y nos paralice.

Y es ese miedo irracional el que me enseñaron a cultivar en las reuniones de los testigos de Jehová, de hecho cuando decidí alejarme comencé a manifestar conductas raras que rayaban en la paranoia, muchos que me leen se sentirán identificados con mis palabras y espero mis reflexiones les sirvan de algo.

Los días previos a que tomé la decisión de dejar de asistir a las reuniones, me daban ataques de pánico: iba a la reunión llorando todo el camino y antes de entrar al Salón del Reino, me tragaba mis lágrimas, respiraba hondo y me sentaba en mi lugar habitual.

Ya no quería estar allí pero sentía una gran presión de grupo para seguir asistiendo, mi corazón quería gritar y decir “Esto no es verdad, los han engañado”, pero no podía, tenía que guardar silencio pues si se daban cuenta que era una “apóstata” me iban a expulsar.

Tenía miedo a perder a mi familia y amigos, tenía miedo al “que dirán”, tenía miedo de que me llamaran a la salita B y me hicieran preguntas incómodas. Ahora que lo veo en la distancia se me hace todo tan trivial, pero en ese momento sentía que el mundo se me venía encima.

Cuando le comenté a una amiga del trabajo que ya no quería asistir a las Reuniones, me dijo

– Pues ya no vayas

– Pero no puedo dejar de asistir… me dejarán de hablar

– ¿Y qué pasa si te dejan  de hablar?

Y me quedé sin argumento… ¿Qué pasa si me dejan de hablar? –pensé- ¡Pues nada!  No me voy a morir, no voy a perder el trabajo, no se va a morir mi familia, no va a haber un terremoto.

Y esa conversación que tuve fue la que me impulsó a dejar de asistir. Recuerdo que el último día que fui a la Reunión, vi a los hermanos e intenté grabarme sus rostros, ver donde se sentaban porque había tomado la decisión de jamás volver a poner un pie en el Salón. Me retiré de allí al término de la misma y no he vuelto ni pienso hacerlo.

Pero mi miedo irracional apenas empezaba. Cuando los ancianos se dieron cuenta que ya llevaba 2 reuniones sin asistir, comenzaron a llamarme, cada que sonaba el teléfono mi corazón latía aceleradamente, no podía dormir.

Pero en vez de bloquearlos o decirles que me dejaran en paz, yo seguía tomando las llamadas y dando excusas “No me siento bien” (lo que era verdad), así que no me atrevía a decir abiertamente que no iba a volver a las reuniones.

Tuve que soportar ese miedo enfermizo durante 6 meses en donde me llamaban para “estimularme a volver a las reuniones pues el tiempo del fin estaba cerca”. Pero por inverosímil que parezca, no podía colgarles o bloquearlos, simplemente no podía y les tomaba la llamada, teniendo que soportar sus sondeos del porqué ya no asistía. Pasados esos 6 meses, me dejaron en paz y al año nuevamente volvieron a buscarme.

Sin embargo, aún seguía con ese miedo a lo que pudiera pasar en el futuro ahora que ya no me congregaba con los testigos de Jehová.

Como persona que nació dentro del culto, se me enseñó a tener un “temor a desagradar a Jehová”, así que aunque sabía que había tomado la decisión correcta al alejarme, aún tenía miedo a tomar las riendas de mi vida.

Hay un articulo de la revista Despertad del 8 de Agosto de 2005 que se llama “¿Es posible librarse del miedo?”  Dan una serie de pautas que pudieran decirse que son correctas ya que nos aconsejan a tomar las debidas precauciones para así minimizar los riesgos de cualquier angustia que lleguemos a tener.

Sin embargo el punto medular del artículo es que pintan al mundo en general como un mundo en donde la gente está plagada del temor.

Veamos lo que dicen las siguientes líneas tomadas de ese artículo:

El significado del actual clima de temor

Son muy significativas estas palabras del apóstol Pablo: “En los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, […] sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien” (2 Timoteo 3:1-3). ¡Qué época tan terrible!

 Cuando Jesús habló de “la conclusión del sistema de cosas”, dijo lo siguiente: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos, y en un lugar tras otro pestes y escaseces de alimento; y habrá escenas espantosas, y del cielo grandes señales” (Mateo 24:3, 7, 8; Lucas 21:10, 11). Así que no deberían sorprendernos las “escenas espantosas” que vemos y que contribuyen a generar un clima de temor. Pero ¿tienen algún significado para nosotros?

https://www.jw.org/es/biblioteca/revistas/g20050808/Es-posible-librarse-del-miedo/

No es de extrañar que mi visión de la vida estuviera colmada de “escenas espantosas” en cuanto al futuro y que no tuviera confianza en mí misma. No me atrevía a ir a ningún lugar sola ni tampoco viajar porque si moría, no me quedaba claro que sería de mí y eso no me dejaba dormir en las noches.

Así que poco a poco tuve que empezar a trabajar en mi persona y entender que no debía de darle a otros individuos un poder que solamente a mí me pertenece.

Cuando me di cuenta de ello, me di a la tarea de enfrentar mis miedos pues solamente así es que podría ir sanando las heridas emocionales por la pérdida de una fe que pensé era la verdad.

En una ocasión, 2 ancianos me llamaron por teléfono para “saludarme”- inmediatamente en mi cabeza se formaron las palabras visita de pastoreo– y me dijeron que si podían hacer videollamada. Recuerdo que sonreí y me enderecé un poco y les dije NO, mientras al otro lado de la línea sentía su perplejidad y un silencio incómodo. Titubeante el anciano que tenía el auricular me dijo: ¿No?  Y yo: Así es NO. 

No se imaginan el empoderamiento que sentí en ese momento y que siento ahora, pues comprendí que los ancianos -como cualquier persona- tienen únicamente el poder que uno desee darles, por tanto entendido ese punto, mi miedo hacia la opinión que ellos tuvieran de mí o de lo que pudieran hacerme comenzó a difuminarse y pude ponerle punto final.

Asi que la raíz de todo miedo estaba en mi cabeza, yo sola me estaba encerrando en una jaula mental invisible que no me dejaba ser feliz.

De tal manera que tuve que aceptar que solamente yo era la única que podía sacarme adelante, nadie mas. Además no me encontraba sola, me di cuenta que había muchas personas en la misma situación que la mía, con ese temor hacia el futuro. Porque cuando fuimos testigos de Jehová, se nos inculcó la creencia en un mundo pacífico en donde no habría individuos malvados, no habría problemas de ninguna índole, ni enfermedades ni vejez ni muerte y que la tierra estaría llena de adoradores de Jehová. Agradezco a todos ellos pues con sus experiencias de vida me ayudaron a salir adelante y a renacer de las cenizas.

Entonces con ese prisma de felicidad que me pintó la secta, es como quería seguir enfocando mi vida y caí varias veces en episodios de depresión ya que la vida real no encaja con ese mundo feliz que dibuja la JW.

En este punto en el que me encuentro ahora, entiendo que debemos de perderle el miedo a vivir. Tenemos todo para ser felices en medio de las circunstancias de vida por las cuales nos tocó vivir, sin importar lo difíciles que estas lleguen a ser. Esta es la vida real: la que tiene sus alegrías y sus tristezas, la que tiene sus triunfos y fracasos, la que te llega y debes de atesorarla porque es tuya, porque es tu experiencia que te hará una persona más fuerte y sabia.

Así que perdámosle el miedo a vivir, no todo es alegría… también hay llanto y dolor pero de nosotros depende como será nuestro paso por la misma.

Aimée Padilla.

“Hablemos de cosas edificantes”

En unos cuantos días se celebrarán las elecciones para diversos cargos políticos en mi país, así que es el tema obligado de conversación en todo lugar: ya sea en el trabajo, con los amigos o vecinos. Esto es estableciendo el escenario de personas normales conviviendo en sana retroalimentación; pero no puedo decir lo mismo con respecto al grupo de los testigos de Jehová.

Cuando fui parte de ellos siempre se nos decía en las Reuniones que debíamos de hablar de cosas positivas para estimularnos al “amor y a las  obras excelentes”, y no tengo nada que objetar al respecto pues de manera personal pienso que si no tengo nada bueno que opinar sobre una persona, mejor me ahorro el comentario siempre y cuando no me afecte de manera particular; sin embargo los miembros del grupo llevan este asunto  hasta los extremos que raya en lo absurdo, razón por la cual me sentí motivada a contar mi experiencia ya que lo que voy a contar se está replicando en estos momentos en las familias testigos de Jehová.

Sabemos muy bien que la marca que identifica a los testigos de Jehová de otros grupos religiosos es su predicación casa por casa (aunque en estos momentos de pandemia, la labor proselitista se encuentra detenida), así que debíamos de ser muy cuidadosos con lo que se platicaba entre puerta  y puerta  puesto que los amos de casa escuchaban nuestras conversaciones, así que se  nos hacía especial énfasis en hablar “cosas edificantes” para que las personas vieran que éramos distintos del mundo.

Hablar de cosas edificantes para un testigo de Jehová se traduce en hablar de cuantos estudiantes de la Biblia tiene, de cuando conoció “la verdad”, de cuantas canciones del Reino se sabe ó si ya leyó el texto del día. De tal manera que esa es la única plática que es  bien vista por los adeptos mas fanáticos.

Pero solo hablar de “cosas edificantes” llega a ser sumamente agotador así que la salida al servicio del campo puede empezar muy bien, hablando de lo que se leyó en tal revista ó alguna experiencia de Asamblea, pero al pasar de las horas los temas de conversación se acaban y los hermanos en cuestión comienzan a hablar de otras cosas.

Ese fue mi caso, salí a predicar un día sábado y ya no sabía de qué otra cosa hablar, ya habíamos hablado de todo lo anteriormente expuesto y se me ocurrió hablar de las próximas elecciones presidenciales y que ninguno de los candidatos se veía honesto. La hermana que ese día me tocó de compañera, era una precursora regular de lo más fanática entonces me dijo en ese momento:

  • Hermanita, no es correcto que estemos tratando ese tipo de temas que no nos edifican, no es bueno que nos involucremos en la política, además los amos de casa están muy al pendiente de lo que hablamos ¿qué crees que opinen de nosotras si nos escuchan hablar de eso? Recuerda que somos  neutrales y que no somos parte de este mundo.
  • Disculpe hermana, tiene razón, es que ya no supe de qué mas platicar. Gracias por hacerme la observación
  • Gracias a Jehová hermana.

Me quedé fría… sentí en ese momento que me caía un balde de agua helada pues inmediatamente me invadió el sentimiento de culpa. Ya después la hermana empezó a hablar de la nueva música que ahora tenía la JW

Ahora que lo veo en retrospectiva, me doy cuenta de lo absurdo de la situación ya que la hermana en cuestión magnificó un asunto trivial, pues el control que tiene la Organización sobre sus adeptos, hace que entre ellos se comporten como policías del pensamiento, frenando la forma de pensar que se sale de los parámetros establecidos por ella.(De hecho ni siquiera puedes expresar molestia hacia algún hermano porque estaríamos contristando el espíritu de Jehová) Y lo peor del caso es que me disculpé y agradecí su “bondadosa reprensión”.

Esta manera de hablar de ellos, siempre de forma positiva se le conoce como “efecto Pigmalión” que es la “capacidad de influir en otra persona  por medio del lenguaje, es una técnica psicológica capaz de producir efectos trascendentales en nuestros prójimos”

Referencia:

https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Pigmali%C3%B3n

Esta técnica se aplica en distintos ámbitos, ya sea en el educativo, laboral, social y familiar. Así que la secta condiciona el comportamiento de los adeptos, utilizando siempre ese lenguaje positivo (más bien yo lo llamaría pasivo-agresivo), en donde supuestamente está muy preocupada por el bienestar de la persona y la va dirigiendo hacia donde desea mediante su forma de expresarse.

Por poner un ejemplo, si se desea que haya mas precursores regulares en una Congregación, la secta manda cartas animando a los hermanos “por su amor al prójimo y que Jehová abrirá las compuertas de los cielos llenándolos de bendiciones, que Jehová espera tanto de ellos porque sabe que son su pueblo escogido”

El adepto al escuchar esas palabras  cumple las expectativas de la secta pues esta, astutamente lo hace creer que es Jehová quien desea sea precursor regular, o que done mas dinero, o que cultive el don de la soltería, etc.  Y aunque no tenga ni la salud, ni los recursos para encajar en el perfil que se requiere para determinada labor, el testigo de Jehová hará hasta lo imposible por cumplir con metas por demás inalcanzables.

No tiene nada de malo hablar del tema que se desee ¡Somos libres de ejercer nuestro derecho de pensar, de opinar, de cuestionar!

Nos respalda el artículo 18 de la Declaración Universal  de Derechos Humanos de la ONU, que dice:

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia

Así que amigo testigo de Jehová que me lees, no tiene nada de malo hablar de lo que desees, ya sea para externar un punto de vista o cuestionar alguna creencia que no entiendas. La Organización JW no desea que ejerzas ese derecho fundamental que tienes como ser humano, ya que sabe que si utilizas tu pensamiento crítico, perderá todo el control que tiene sobre ti.

Al inicio de mi texto hablé sobre las próximas votaciones en mi país, pero no significa que esté apoyando a algún partido en especial, simplemente es un ejemplo de que puedes hablar del tema que desees sin que alguien censure tu opinión.

Utilizar tu libertad de pensamiento no significa que serás mala persona, esa idea la ha grabado a punta de diamante la Watchtower en tu mente y corazón para infundirte un miedo mórbido a desagradar a Dios.

Te propongo algo: hablemos entonces de cosas edificantes y haz una lista de todo lo que tienes y no estoy hablando de cosas  materiales. Te vas a dar cuenta de lo afortunado que eres por estar vivo y que cada día que pasa, es uno más que te regala la vida.

Siéntete feliz con cada amanecer, con la caricia de tu esposa, de tu esposo, de tus hijitos, de tus padres y demás seres queridos. Habla de lo lindo que es estar al lado de ellos y de lo afortunado que eres por vivir en esta época en que tenemos las facilidades que nos han dado los avances en la ciencia y tecnología.

Y sobre todo, siéntete feliz por darte la oportunidad de hablar y pensar cualquier tema que para ti sea edificante y te llene el corazón.

Me siento agradecida porque me permitas llegar a ti a través de mis palabras y pueda  compartir contigo el día de hoy, lo que para mí es edificante.

Aimée Padilla

¿Estás lista para la Conmemoración?

Hace 2 días recibí un mensaje de WhatsApp de un número desconocido en donde me escribieron tan solo las escuetas palabras “Hola buenos días ¿cómo estás? ¿ya lista para la Conmemoración?”  Mi remitente ni siquiera se identificó, supongo me conoce y la foto de su perfil es un árbol con unos patitos bajo su sombra, así que no tuve manera de saber quién era, y siendo sincera sus palabras me causaron tal molestia que ni siquiera quise saber de quien se trataba.

Hago esta reflexión porque cuando fui Testigo de Jehová, esa expresión “¿Estás lista para la Conmemoración ó Asamblea?” era muy utilizada entre los miembros, incluso yo misma llegué a expresarme de tal forma.

Ahora que estoy fuera, entiendo que “Estás lista para…” se refiere a cuestiones meramente superficiales que nada tienen que ver con la espiritualidad.

Con un mes o dos de antelación, los miembros comienzan a buscar sus mejores trajes, bolsos, zapatos o maletines con tal de estrenar para la ocasión, según la visión del Testigo de Jehová son fiestas en honor a Dios y hay que vestirse con las mejores galas.

La hermana a quien yo le mandaba a hacer los vestidos, siempre estaba muy atareada para la fecha de la Conmemoración pues todas queríamos estrenar.

Había para todos los gustos: la hermana que vestía con lentejuelas ó la que se mandaba a hacer sacos, la que usaba zapatillas de aguja, la que vestía entallado, la que usaba mascadas o sombreros; ese día era una pasarela y mientras nos saludábamos, hacíamos un recorrido visual por el atuendo de las demás; esto que digo es desde la óptica de una mujer y tengo que reconocer que llegué a tener ese tipo de comportamiento mezquino.

Cuando salía a la predicación a invitar a las personas a la Conmemoración, las pláticas siempre iban orientadas a los vestidos, zapatos y demás prendas que se usarían, pocas veces se trataba el tema de ir con la lectura diaria recomendada.

Las hermanas de más edad y precursoras regulares eran las que sí llevaban la lectura a pie juntillas y me ponían en aprietos porque a duras penas podía ir al paso de los textos asignados; pero en las Congregaciones en las que estuve, siempre fue así: “Estar preparados para la Conmemoración” era un asunto de ropa, más que espiritual.

Sin embargo las publicaciones de la secta relacionan el estar “listo o preparado” para tal evento, el hacer lecturas bíblicas, el centrarse en orar.  Veamos un ejemplo tomado del sitio oficial :

¿Se está preparando para la Conmemoración?

La última Pascua de Jesús iba a ser muy especial. Como pronto iba a morir, quiso celebrar esa Pascua con sus apóstoles y mandarles que a partir de ese momento celebraran la Cena del Señor. Por eso, les pidió a Pedro y a Juan que prepararan una habitación (Lu 22:7-13; vea la imagen de la portada). Esto nos recuerda que es necesario prepararnos para estar listos para la Conmemoración el próximo 27 de marzo. Las congregaciones ya habrán elegido al orador, habrán hecho preparativos para el pan y el vino, etc. Sin embargo, ¿qué podemos hacer cada uno de nosotros para estar listos para ese día?

Preparemos nuestro corazón. Meditemos en la lectura bíblica para la Conmemoración. Encontraremos un programa en el folleto Examinemos las Escrituras todos los días. Hay un programa más completo en el apéndice B12 de La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo y en la Guía de actividades de abril de 2020. Si quiere analizar en familia la importancia del rescate, encontrará más información en el Índice de las publicaciones Watch Tower y en la Guía de estudio para los testigos de Jehová.

Invitemos a otros. Participemos al máximo en la campaña de invitación a la Conmemoración. ¿A quiénes podríamos invitar? Tal vez a nuestras revisitas, a antiguos estudiantes de la Biblia, y a nuestros familiares y conocidos. Los ancianos deben asegurarse de invitar a los inactivos. Recordemos que, si alguien no vive en la zona, podemos encontrar el horario y el lugar más cercano donde se celebrará la Conmemoración en jw.org. Haga clic en la pestaña SOBRE NOSOTROS y luego vaya a “Conmemoración”.

https://www.jw.org/es/biblioteca/guia-actividades-reunion-testigos-jehova/marzo-abril-2021-mwb/Programa-para-la-reuni%C3%B3n-Vida-y-Ministerio-15-a-21-de-marzo-de-2021/Se-est%C3%A1-preparando-para-la-Conmemoraci%C3%B3n/

Entonces como podemos ver en las líneas citadas, la JW les anima a que preparen su corazón estudiando sus publicaciones, a que inviten a otros; eso es independiente de los arreglos que cada Congregación hace, como la elección del orador, acomodadores, los que pasarán los emblemas, quien hará el pan o comprará el vino. Cada miembro tiene que prepararse espiritualmente para la ocasión y tener un corazón receptivo para asistir a tan importante evento.

¿Por qué entonces el “estar preparado” se refiere a otra cosa (en la mente del  adepto) totalmente distinta a la que se les anima?

Steven Hassan en su Libro “Como combatir las técnicas de control mental de las sectas” en su capítulo 4, tiene un apartado sobre hipnotismo que dice lo siguiente:

“Si la expresión ((lavado de cerebro)) se confunde a menudo con ((control

mental)), también el término ((hipnotismo)) es muchas veces mal interpretado.

El empleo de la palabra ((hipnotismo)) en varias formas

es muy comúnn en nuestras conversaciones habituales (muchas veces

decimos cosas como ((ella le hipnotizó con su sonrisa))). En realidad,

la mayor parte de las personas no entienden muy bien lo que es la

hipnosis. Cuando se menciona el término, la primera imagen que

acude a la mente es la de un doctor barbudo que balancea de la

cadena un viejo reloj de bolsillo ante la cara de una persona a quien

se le cierran los párpados. Si bien esta imagen es desde luego un estereotipo,

apunta al objetivo central del hipnotismo: el trance. Los

individuos que son hipnotizados entran en un estado como trance

que es fundamentalmente distinto de la conciencia normal. La diferencia

estriba en que en el estado consciente normal, la atención

se dirige hacia afuera a través de los cinco sentidos, mientras que

en el trance la atención se dirige hacia adentro. Uno escucha, ve y

siente internamente. Naturalmente, existen varios grados de trance,

que varían desde el leve trance normal de soñar despierto hasta los

estados profundos en los cuales el individuo pierde casi por completo

la conciencia del mundo exterior y es extremadamente susceptible a

las sugestiones que se puedan implantar en su mente

El hipnotismo está relacionado de muchas maneras con las prácticas

de control mental antiético de las sectas destructivas. En muchas

de las sectas que se definen como religiosas, lo que a menudo se

denomina ((meditación)) no es más que un proceso por el cual los

miembros de la secta entran en trance, momento en el que pueden

recibir sugestiones que les harán más receptivos para seguir fielmente

la doctrina de la secta. Las sectas no religiosas emplean otras maneras

de introducir individual o de grupo. Además, como estar en

trance resulta por lo general una experiencia relajante y placentera,

la mayor parte de la gente desea entrar de nuevo en trance tantas

Por lo general, las sectas destructivas inducen el trance en sus miembros

a través de largas sesiones de adoctrinamiento. Las repeticiones

y el forzar la atención son buenos medios para la inducción de un

trance. Si observamos a un grupo en esa puesta en escena, es fácil

distinguir cuando se ha conseguido el trance. Los presentes parpadean

y tragan con lentitud, y sus expresiones faciales se relajan y

adoptan una actitud vacía y neutra. Con los individuos en semejante

estado, los líderes sin escrúpulos pueden implantarles creencias

irracionales. Yo he visto a personas de una gran fuerza de voluntad

que hipnotizados hacían cosas que normalmente no habrían hecho

jamás.”

Entonces, de acuerdo con este especialista en sectas destructivas, se puede obtener total control de la mente del adepto a través de largas sesiones de adoctrinamiento: semana tras semana, año tras año leyendo publicaciones sin sentido. Los temas se repiten vez tras vez y el adepto jamás se cuestiona porqué son los mismos temas siempre. La redacción de las publicaciones es árida y los adeptos no son capaces de contestar en sus propias palabras, tienen que releer el párrafo en más de una ocasión porque no se le entiende con claridad. Las publicaciones están hechas con el propósito de apoderarse de la voluntad de la persona, en vez de sanarla espiritualmente.

Así que la gran mayoría de los Testigos de Jehová recuerda más una imagen que la información que leyeron, es por ello que se les quedan grabadas las representaciones de hermanos bien vestidos y felices que están participando de la Conmemoración, y relacionan la vestimenta con el “estar listos” más que con la lectura de la Biblia. La secta está totalmente consciente de esta particularidad y es por ello que está haciendo su estudio de cine en Ramapo NY.

Por ello entiendo que la persona que me mandó el mensaje, se refería  a que si ya tenía mi ropa lista para asistir a la Conmemoración por Zoom y mandarme el enlace para que me conectara.

  • Muchas gracias por tus palabras- le dije- pero sería lindo que me hablaras siempre, no solamente por la invitación.
  • Ok, así será.

Tal vez no estaba preparada para esa respuesta de mi parte, pero espero pueda llenarse de las palabras de Santiago 2:17 “Del mismo modo, la fe por sí sola, sin obras, está muerta” (TNM). Aunque ese será tema de otro escrito, ya que para el testigo de Jehová, las únicas obras que valen es adoctrinar a las personas. Estar listo para la Conmemoración debe ser  meditar detenidamente en la vida y ministerio de Cristo y como puede imitarlo, hacer buenas obras para con todas las personas, no solamente para quienes son miembros del grupo; y lo ideal es que sea siempre, no solamente cuando se viene esta fecha importante.

¿Estoy lista para la Conmemoración? No desde la óptica del Testigo de Jehová, ahora soy libre y eso no tiene precio.

Aimée Padilla

El libro de recuerdo de Jehová

Cuando fui testigo de Jehová mi vida al igual que todos los demás miembros, estuvo siempre a la “altura” de lo que la organización JW decía que Jehová quería, así que incluso mi entretenimiento estuvo condicionado a lo que las publicaciones decían era lo correcto.

Hubo un artículo de la Atalaya en especial que me impacto cuando la lei, es la de Diciembre 2012 página 11 que dice lo siguiente:

 ¿Está su nombre escrito en el “libro de Recuerdo” de Dios? 

¿TOMA en cuenta Jehová todo lo que sus siervos hacen para complacerlo? ¡Claro que sí! Y no solo se fija en sus obras piadosas o en cómo lo alaban, sino también en las cosas buenas que piensan sobre él. Jehová nunca se olvidará de sus siervos ni de lo que han hecho a su favor. ¿Cómo podemos estar seguros? Gracias a unas palabras que hallamos en el libro de Malaquías. (Lea Malaquías 3:16.)

En el siglo V antes de nuestra era, época en la que vivió el profeta Malaquías, el pueblo de Israel se encontraba en una situación espantosa. Los sacerdotes habían descuidado sus deberes, y la gente se había entregado a prácticas que manchaban el nombre de Dios, tales como la hechicería, el adulterio y el fraude (Malaquías 2:8; 3:5). Sin embargo, en medio de esa corrupción moral y espiritual, un pequeño grupo de israelitas se mantuvo leal a Jehová. ¿Qué hicieron para lograrlo?

El profeta explica: “En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros”. El temor de Dios es una cualidad muy deseable. Aquellos israelitas fieles sentían un profundo respeto por Dios y un miedo sano a desagradarle. Además, dice el pasaje que “hablaron unos con otros”. Esto pudiera indicar que llegaron a reunirse para alabar a Jehová y animarse mutuamente, lo cual los ayudó a mantener su fidelidad y pureza.

Malaquías menciona que también mostraban dicho respeto de otra importante manera. Dice que “pensaban en su nombre”, o según cierta versión de la Biblia, que “reverenciaban su Nombre”. Así es, honraban a Dios hasta con sus pensamientos. En lo más secreto del corazón, meditaban en Jehová y en su precioso nombre. Pero ¿cómo demostró Dios que estaba al tanto de lo que hacían sus siervos?

“Jehová siguió prestando atención y escuchando”, dice el profeta. Desde su excelsa morada en los cielos, Jehová prestó oído a sus conversaciones, escuchó sus alabanzas y se fijó en sus meditaciones (Salmo 94:11). Pero hizo algo más aparte de observar las buenas obras y los pensamientos sinceros de su pueblo fiel.

“Un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él”, señala Malaquías. Ese libro contiene los nombres de todos los que han servido lealmente a Dios. El hecho de que se le llame un “libro de recuerdo” indica que Jehová nunca olvidará a sus siervos fieles ni lo que han hecho para glorificarlo: sus buenas obras, palabras y pensamientos. * Él quiere recompensar con vida eterna a todo aquel cuyo nombre esté escrito de forma imborrable en ese libro (Salmo 37:29). *

Sin lugar a dudas, es animador saber que Jehová valora todo lo que hacemos a fin de adorarlo de la manera correcta. Ahora bien, las palabras de Malaquías 3:16 nos deben impulsar a hacernos una importante pregunta: “¿Está mi nombre escrito en el ‘libro de recuerdo’ de Dios?”. Lo estará si procuramos que nuestras obras, palabras y pensamientos sean algo que Jehová quiera recordar.

https://www.jw.org/es/biblioteca/revistas/wp20121201/libro-de-recuerdo-de-dios/

Asi que según dicha revista, Jehová estaba al tanto de lo que yo pensaba… no podía ni decir con la mente una mala palabra, porque Jehová desde el cielo era mi policía del pensamiento, siempre “prestando atención y escuchando”.

Aunque la publicación antes mencionada, habla de un “temor piadoso” a desagradarle a Jehová, la verdad es que yo tenía pavor a que se enfadara conmigo y me borrara de su libro.

Hago toda esta reflexión porque estoy tratando de entender a la luz de mi experiencia personal, lo que pasa por la cabeza de un testigo de Jehová cuando da consejo a una persona que se ha alejado de la Organización.

Hace casi 2 meses sufrí un accidente del cual aún me encuentro convaleciente, así que tuve la necesidad de pedir ayuda a otras personas ya que como he contado en otras ocasiones, me quedé sin familia cuando decidí dejar de reunirme.

Llamé a una hermana que fue muy buena amiga para que le diera de comer a mi perrito, y sí se hizo disponible y le estoy eternamente agradecida por ello… pero después de que lo hizo me miró fijamente y me dijo:

  • ¿Por qué te has alejado de Jehová?

En ese momento me entró una profunda tristeza… ¿Qué pensará ella? ¿Qué me accidenté porque me salí de la secta?

 No le respondí, solo le sostuve la mirada y le dije:

  • Gracias por ayudarme
  • Sí, de nada… mira este fin de semana tenemos asamblea, me gustaría la vieras, te voy a pasar el enlace.
  • Gracias.
  • Ahora la Organización ha hecho disponible la información por medios electrónicos, puedes ver las reuniones desde la comodidad de tu hogar.
  • Gracias.
  •  ‘mana me preocupas mucho… ten cuidado de que tu nombre no sea borrado del libro de recuerdo de Jehová.

Cuando escuché esas palabras mi mente se quedó en blanco… ¿Me está juzgando? ¿Me está dictando una sentencia de muerte? ¿Solo porque le vino a dar de comer a mi perrito se atribuyó el derecho de decirme eso? ¿De verdad está preocupada por mí?

Nuevamente le di las gracias por su ayuda y no le seguí el hilo a la conversación como era su intención, quería hacerme “entender” que yo estaba en un error. Me sentía muy mal físicamente como para seguirle la plática.

Me quedé con ese mal sabor de boca, reflexionando en lo que pasa por la mente de un adoctrinado: que no te dan la ayuda por el simple hecho de hacer el bien, todo gira en torno a la secta, si hacen una buena labor siempre deberán ser correspondidos con regresar a la Organización, esto lo digo desde el punto de vista de una persona inactiva, pero si dan ayuda a un incrédulo su intención es tener un nuevo adepto. Es la cruel realidad de esta secta, modifican la mente de las personas para que se comporten así.

Al momento de escribir estas líneas, la hermana no ha preguntado como estoy, como está mi mamá. Dirá que tampoco la he llamado, pero ¿Cómo buscar a una persona con la que no sientes afinidad?

Me apena mucho ver en retrospectiva y darme cuenta que alguna vez pensé como esa hermana, ya llegará el momento de hablarle de mi nueva vida ahora que estoy fuera, posiblemente sea la última vez que hable con ella. Es una buena persona pero está atrapada en la jaula mental de esta secta destructiva.

Un accidente como el que tuve puede pasarle a cualquiera porque somos seres humanos, nada tiene que ver con alejarse del culto. He aprendido a sobrellevar mis problemas como cualquier adulto sano lo hace, sin tener que controlar mis pensamientos porque mi nombre pueda ser borrado del libro de recuerdo de Jehová.

Es verdad que en ocasiones me deprimo por tantos años perdidos allí adentro, pero mi vida ahora es mejor porque soy libre, duermo tranquila en las noches sin temor de que Jehová me borre de su libro.

Aimée Padilla.

Así fue mi despertar

La primera vez que escuché hablar sobre la Disonancia Cognitiva* se me hizo un concepto difícil de entender, no me daba cuenta que los conflictos emocionales que se estaban dando en mi interior encajaban en él.

Fue un proceso paulatino… no se dio de la noche a la mañana. Siempre algo dentro de mí me decía que la Organización Watchtower no era tan sincera como decía ser.

Desde que era pequeña sentía cierta reticencia con respecto a lo que supuestamente Jehová pedía de mí, tenía que ser testigo de Jehová en todo momento y no podía ir a la escuela como cualquier niña normal. En las reuniones se me enseñaba que la escuela era mi “territorio” así que todos los días sufría porque debía de darles testimonio a mis compañeros.

Cuando teníamos el receso en aquellos años en que cursé la educación primaria, mientras mis amigos jugaban yo no sabía cómo abordarlos pues mi mamá me daba revistas para que las colocara, así que lo que hacía era que las dejaba sobre mi pupitre con la esperanza de que algún amiguito se “interesara” en las publicaciones y yo pudiera iniciar una conversación; pero nadie lo hacía. De hecho ahora que escribo estas líneas, me veo a mi misma en el Salón de clases sola a la espera de algún “interesado” mientras todos los demás se divertían en una cancha de básquet que tenía la escuela.

Mi mamá constantemente me preguntaba si alguien había mostrado interés y le decía que no, entonces me sugirió que fuera yo quien tomara la iniciativa e iniciara la conversación.

Con mucha pena le hablé a mi mejor amiga pero de forma muy educada me dijo que no estaba interesada en mi mensaje, que ella era católica y que la respetara; eso hizo que me sintiera muy mal así que desistí de predicar. Cuando mi mamá me preguntaba que si seguía predicando, le decía que sí, pero realmente dejé de hacerlo porque sabía que mi amiga tenía razón: ella tenía su religión y yo debía de respetarla.

En la secundaria pasó lo mismo, quise predicarle a una chica y su respuesta fue: “no hay amigos cuando se habla de política y religión, soy católica y quiero me respetes, ¿a poco a ti te gustaría que te estuviera hablando de mi religión?” y supe que ella tenía razón, por lo tanto desistí en mi empeño de predicar; aunque se diera la oportunidad dejé de hacerlo, oculté el hecho de ser Testigo de Jehová, únicamente cuando salía en la conversación era que decía mi afiliación religiosa, los compañeros me decían: ¿y porque no nos dijiste? Y pues mi respuesta era: “Porque no vi motivo para hacerlo”, porque era la verdad ¿a quién le importa realmente de que religión eres para entablar una amistad?  Esa idea únicamente se encuentra en la mente de los testigos de Jehová.

De adulta lo mismo, en mi trabajo no decía que era Testigo de Jehová, pero cuando hubo el primer cumpleaños tuve que decirlo, me negué a aceptar la primer rebanada de pastel pero la festejada me dijo: esta rebanada te la doy con todo mi corazón, si la rechazas allá tú, así que se me hizo muy feo rechazar esa rebanada y me la comí… ¡con una tremenda culpa!

En los siguientes cumpleaños no felicitaba a las personas, pero si me comía el pastel. ¡Qué absurdo!  Eso me hizo sentir inmensamente mal ya que mis compañeros de trabajo siempre me entendían, siempre tan amables, cálidos y empáticos ante mis comportamientos raros: no los felicitaba, ni les daba regalos pero sí me comía el pastel o lo que hubieran llevado para festejar. Y así fue con posadas, abrazo de fin de año, etc. Todas las festividades así me las pase y siempre pensé: ¿Dónde dice en la Biblia específicamente que no se deben de celebrar los cumpleaños? En ningún momento veo que se adore al festejado ¿Por qué dice la Organización que el que cumple años es sujeto de veneración que solamente le pertenece a Jehová?

Otra cosa que me tenía sumamente alterada eran mis aficiones musicales y literarias: Me encanta la ficción, el horror, la fantasía…. Y de música me encanta el metal, sobre todo el sinfónico. Música que para la Organización Watchtower era cosa de Satanás.

Sufrí bullying en la Congregación por haber estudiado una carrera Universitaria, siempre desde la plataforma me lanzaban indirectas: “Hay algunas hermanitas que se las ha llevado Satanás, deben de ponerse a pensar que son un mal ejemplo para los demás jóvenes”. Asi que era muy infeliz, iba a las Reuniones porque supuestamente era “La verdad” pero no entendía porqué estaba tan triste, nunca daba lo suficiente. Como trabajaba y estudiaba solo salía a predicar los domingos, así que tenía poca actividad, reportaba 4 o 5 horas (en la época en que fui testigo de Jehová, había que predicar mínimo 12 horas al mes y tener cuando menos un estudiante de la Biblia) y constantemente me llamaban los ancianos para decirme que debía de incrementar mis horas de servicio, ya que los números que arrojaba mi tarjeta de publicador indicaban una enfermedad espiritual, así que eso me hacía muy desdichada.

(Ya en otros escritos míos he hablado de la experiencia que tuve con cierto abogado al que le estoy eternamente agradecida, pero pienso que debo de mencionarlo nuevamente para darle continuidad al hilo de mi narración)

Un dia en la predicación de casa en casa me tocó predicarle a un abogado y me dijo que él había estudiado con los Testigos de Jehova en CDMX hacia varios años atrás, pero que dejó de estudiar con ellos porque leyó a Raymond Franz, me dijo ¿Sabes quien es?  Yo le dije que no, entonces el se rió y negó con la cabeza: Cómo es posible que no sepas quien es el hermano Franz… para que veas como te han lavado el cerebro, busca su historia, vas a ver que no te dicen la verdad. La hermana que iba de mi compañera, me jalaba de la manga y quería que nos fuéramos, el abogado le dijo: “Oiga déjela que ella quiere escuchar”. Pero le hice caso a la hermana y me retiré.

Esa conversación me dejó muy perturbada, hará 10 años de eso , así que un día me metí a internet y puse en Google: Raymond Franz y salieron muchas páginas que hablaban de cosas apostatas, a Franz le decían “El Príncipe de los Apostatas” y como buena Testigo de Jehová adoctrinada, cerré de inmediato todas esas páginas porque sentía que estaba pecando contra Dios.

Corría el año 2017 que fue cuando mi interior explotó y desperté de golpe por lo que narraré a continuación:

Un día se hizo el anuncio de que la Congregación a la que yo asistía iba a desaparecer y se fusionaría con otras para “optimizar el Salón”. Eso se me hizo sumamente extraño puesto que teníamos buena asistencia… ¿cuál optimizar si el Salón estaba a rebosar con una asistencia de más de 100 personas? Y fue allí cuando no pude más y decidí que era el momento de hacerle frente a todas esas dudas que arraigaba en mi corazón. Me metí a internet y busqué en Google “Fusión de Congregaciones” y entonces me apareció el foro ExtJ.co  Aunque me temblaba la  mano porque tenía miedo de entrar a un sitio “apóstata” comencé a leer con avidez todas las experiencias que allí se narraban. Empecé a entender que no estaba loca, que no era la única que sentía que la organización JW no era “la verdad”. Alli encontré el libro “Crisis de Conciencia” de Raymond Franz y comencé a leerlo esa misma noche.

Raymond Franz perteneció al Cuerpo Gobernante de los TJ , hizo ese libro contando lo que pasaba en la sede de la secta allá en Brooklyn NY. Me dio una visión de lo que había detrás de cada Atalaya, de cada libro que los adeptos  leíamos y tomábamos como la verdad. Con el uso de la Biblia, Franz fue desmontando diversos temas doctrinales, los cuales  yo cotejaba para ver si realmente decía la verdad.

 No se cuantos días llevaba leyendo, me dormía en la madrugada… cuando de pronto, llegué a un punto de la lectura en donde me llegó el “insight”**

Espero poder describir de forma clara lo que me sucedió en cuestión de segundos:  una luz blanca me nubló la vista, me dolió terriblemente la cabeza justo en medio de la frente, los oídos comenzaron a zumbarme, la cabeza me daba vueltas, sentí náuseas. Como pude fui al baño a vomitar, y solo atinaba a decir  “Me han engañado, me han engañado” Y me puse a llorar, sentí miedo, rabia, angustia, impotencia y toda esa noche no pude dormir.

Me la pasé muy angustiada todos los demás días, me encontraba perdida y sin un propósito definido ya que toda mi vida estuvo basada en una mentira. ¿Qué es verdad? ¿Hay alguna verdad? ¿Quién define lo que es verdad?

Todo esto lo narro porque más de una persona me ha preguntado “¿Cómo le hago para dejar atrás a los testigos de Jehová?” Desde mi óptica no hay una verdad absoluta, cada quien debemos de buscar nuestra propia identidad espiritual.

Créanme que no es nada fácil ya que no hay una salida honorable del culto; es un trabajo diario y de lucha constante con todas las cicatrices que la secta dejó en mi sistema pero siempre me digo “Un día a la vez”.

Escribir para mí es terapia y plasmar mis ideas a través de estas líneas fortalecen mi interior y me ayudan a sobrellevar mi paso por esta secta destructiva.

Puedo decirles que hay vida después de los testigos de Jehová, cada día intento dar lo mejor de mí, cada día disfruto el hecho de estar viva y poder abrazar a mis seres queridos que aún están a mi lado. Ahora soy muy feliz pues estoy tomando las riendas de mi vida asumiendo la responsabilidad de mis actos como cualquier adulto sano lo haría. No hago separación entre personas, el término “mundanos” con los cuales no hay que relacionarse quedó en el pasado. Duermo tranquila en las noches sin estar con el temor constante de no dar lo suficiente para la Organización y que mi nombre sea borrado del libro del recuerdo de Jehová.

En cada uno de nosotros se encuentra el deseo y la voluntad de ser libres, solo que cada quien a su ritmo y según sus circunstancias de vida. Sin lugar a dudas “Alejarme de Jehová” es decir, de la Organización JW es la mejor decisión que pude haber tomado.

Aimée Padilla

* En psicología, el término disonancia cognitiva hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, todo lo cual puede impactar sobre sus actitudes.

** insight es un término utilizado en psicología proveniente del inglés que se puede traducir al español como “visión interna” o más genéricamente “percepción” o “entendimiento”. Mediante un insight el sujeto “capta”, “internaliza” o comprende, una “verdad” revelada. Puede ocurrir inesperadamente, luego de un trabajo profundo, simbólicamente, o mediante el empleo de diversas técnicas afines.