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Por Aimée Padilla
Esta leyenda urbana es muy conocida en Veracruz, aunque tengo entendido que se tiene esa creencia en diversas partes de México, pero antes de entrar de lleno con la leyenda, contaré cómo es que tuve conocimiento de su existencia.
Ya he relatado anteriormente que tuve una compañera de trabajo que era de Tlalixcoyan, y en la hora de la comida le gustaba contar historias de su tierra, así es como llegué a conocer de las supuestas bolas de fuego que aparecen en lugares despoblados o donde hay cerros. Como la familia de ella tenía cultivos de maíz, me contaba que en las noches aparecían esas bolas que bailaban sobre el maizal. Yo le decía: «¿No eran luciérganagas?» Y me respondía: «No, porque estas bolas de fuego son grandes y las luciérnagas son pequeñas.» «¿No te da miedo?» – le dije- y ella respondía: «No, ya todos nos acostumbramos a verlas».
Tiempo después mi sobrina haciendo sus prácticas veterinarias, tuvo que ir a un rancho, y llegando al pueblo los lugareños les dijeron:
-«Nomás no salgan de noche porque aparecen las brujas»
-«¿Cuales brujas? no tenemos idea de que es eso». – dijeron los veterinarios que eran de la ciudad y puerto de Veracruz
-«Las brujas son unas bolas de fuego que aparecen ya en la noche, y todos nos encerramos porque no queremos toparnos con ellas»
Dicho consejo no pudo ser seguido por los médicos, ya que muy entrada la noche una de las yeguas que iban a ver, entró en labor de parto y tuvieron que salir… dice mi sobrina que lo que vio la dejó perpleja: Grandes bolas de fuego bailaban por la zona de cultivos y entendió el motivo por el cual los lugareños se encerraban.
Pero ¿Qué son estos fenómenos paranormales que han sido vistos por muchas personas a lo largo del país y del mundo?
La leyenda de las bolas de fuego
Se dice que alrededor de los años 50’s y 60’s cuando la enorme CDMX aún contaba con algunos ríos, alfalfares, y llanos en donde los niños de aquel entonces solían salir a jugar.
Las brujas se transformaban en bolas de fuego que saltaban cruzando los cerros en búsqueda de su próxima víctima, las cuales eran regularmente: hombres borrachos que caminaban por los montes después de la parranda, algún viajero extraviado,la sangre de niños recién nacidos.
Y es que cuentan que una vez una mujer escuchó llorar a su pequeño hijo desesperadamente, por lo que fue a llevarle un biberón con leche pues pensaba que podría tener hambre, pero, al llegar a la cuna de su hijo sorprendentemente vio a una bruja intentando chupar la sangre de aquel bebé.
Pero aterrada la mujer corrió rápidamente por un crucifijo y al ponerlo frente a la bruja, ésta salió rápidamente por la venta de aquella casa pero no lo hizo corriendo o caminando, sino que antes de salir se convirtió en una bola de fuego y voló rápidamente, perdiéndose así entre la oscura noche.
Otras versiones
Sin embargo, otras personas aseguran que la transformación de estas brujas era mucho más complejo pues al reunirse en una fogata, las mujeres hacían un rito satánico en donde podían desprenderse de sus cuatro extremidades.
Una vez que desprendían sus brazos y piernas, las brujas las colocaban cerca de aquella hoguera para que se mantuviera calientes, luego se ponían alas y patas de aves de corral, especialmente un guajolote, después su boca la transformaban en un pico con una larga y muy delgada lengua con la que podían succionar la sangre de su víctima.
Una vez que ya estaban listas para salir a buscar a su presa, las brujas se iban a lo más alto de un cerro y de ahí saltaban y una vez en el aire se prendían en llamas para poder moverse con la seguridad de que ningún poblador podría ver su cara.
Fuente:
Me di a la tarea de investigar sobre este extraño fenómeno y hasta el momento no he encontrado mucha información que explique lo que han visto algunas personas. La explicación más aceptable a mi parecer, es la se cita en el siguiente artículo :
El doctor Augusto Espinoza Garrido, uno de los fundadores de la Unidad Académica de Física de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAF UAZ), junto con un grupo de investigación, sustentó años atrás esta hipótesis de la formación de las bolas de fuego y con base en los cálculos realizados logró demostrar que las bolas de fuego pueden ser explicadas como un fenómeno de interferencia de ondas electromagnéticas, que bajo ciertas condiciones tienen la estructura y propiedades que se le atribuyen a las “brujas” o “bolas de fuego”.
Este grupo de investigación propuso un modelo matemático que explica cómo en la naturaleza se puede dar este fenómeno natural y que en la sociedad actual está lleno de mitos. Hoy en día, este mismo grupo estudia la teoría de gravitación propuesta por el físico ruso Oleg Jefimenko, para dar explicación a las interacciones gravitacionales entre cuerpos en movimiento. (…)
Augusto Espinoza, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), describió en entrevista algunos de estos estudios, llevados a cabo junto con su cuerpo académico consolidado, llamado Partículas, campos y astrofísica, de la UAF de la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Qué son las “bolas de fuego”, que popularmente han sido también llamadas “brujas”?
Augusto Espinoza Garrido (AEG): Existe una gran cantidad de reportes de avistamientos de esferas luminosas que aparecen súbitamente y pueden quedarse suspendidas en el aire. Las han visto de diferentes dimensiones y colores en aviones, submarinos, en el campo y la ciudad. Este es un fenómeno muy viejo, del que se ha hablado durante mucho tiempo y por el hecho de ser raro, se le atribuye una naturaleza misteriosa, incluso hasta metafísica, en donde los asocian con brujas, ovnis y ese tipo de cosas; pero nosotros demostramos que son fenómenos completamente naturales y tenemos un modelo matemático que podría explicarlos. Para nosotros, las bolas de fuego son un fenómeno de interferencia de ondas electromagnéticas, similar en varios sentidos a los rayos producidos durante las tormentas. (…)
Fuente:
https://www.cronicadechihuahua.com/Fisica-para-entender-fenomenos,52325.html
A mi sobrina y sus colegas no les pasó nada en aquella noche que fueron testigos de las supuestas brujas, lo único fue el susto mayúsculo que se llevaron al ver ese extraordinario fenómeno natural, al que no estaban acostumbrados a ver, ya que en la ciudad no es común que se vean.
Tampoco me ha tocado ver a las «brujas», pero si en un futuro me llego a encontrar con este fenómeno natural, tomaré las cosas con calma e intentaré no asustarme, ya que sin duda ha de ser impresionante ver algo así en una solitaria noche en el campo.

