What would you do if you won the lottery?
Cuento corto de Aimée Padilla
Había una vez en una chica llamada Sofía. Ella vivía con su mamá y siempre había soñado con viajar en tren.
Su papá, que ya no estaba con ellas, solía ser ferrocarrilero y Sofía lo acompañaba en sus travesías cuando era muy pequeña. A medida que crecía, Sofía se daba cuenta de que los trenes de pasajeros habían desaparecido en México y eso la entristecía mucho.
Cuando se ponía nostálgica añoraba esos días en que viajaba en tren. Recordaba la hermosa sensación de viajar y poder ver el paisaje junto con el traqueteo del tren, el cual le daba una sensación de paz, no sabía a ciencia cierta si era porque esa época fue la más feliz de su vida, pero no contaba con los recursos económicos suficientes para ir a lugares donde pudiera cumplir su sueño.
Un día el deseo en su corazón por viajar creció tanto que ya no pudo más y comenzó a imaginar todas las cosas maravillosas que podría hacer si ganara la lotería. Decidió comprar un boleto con el último dinero que tenía ahorrado.
Cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas que su sueño se hiciera realidad. Pasaron los días y finalmente llegó el momento del sorteo. Sofía estaba nerviosa mientras escuchaba atentamente los números anunciados uno por uno. Y entonces… ¡sí! ¡Ganó la lotería! Sofía no podía creerlo.
Estalló de alegría y comenzó a planear cómo iba a hacer realidad su gran sueño: viajar en tren. Pero pronto se dio cuenta de que México aún no tenía trenes de pasajeros.
Triste pero decidida a no rendirse, decidió investigar sobre otros países donde sí existían trenes de pasajeros. Descubrió que en Argentina, un hermoso país al sur del continente, había una gran red ferroviaria y muchos destinos increíbles para explorar.
Sofía decidió que utilizaría su premio de lotería para viajar a Argentina y cumplir su sueño. Se despidió de su mamá emocionada pero con el corazón lleno de nostalgia por dejar atrás su hogar.
Cuando llegó a Argentina, Sofía se maravilló con la belleza de los paisajes y la modernidad de los trenes. Comenzó a viajar por todo el país, visitando ciudades históricas y disfrutando de los trayectos en tren.

Cada vez que subía a uno, recordaba con cariño las aventuras junto a su papá cuando era pequeña. Un día, mientras estaba sentada en un vagón observando el paisaje pasar rápidamente por la ventana, Sofía notó algo extraño. Un grupo de personas estaba hablando sobre un proyecto para reintroducir los trenes de pasajeros en México.
La emoción invadió el corazón y decidió que en cuanto el proyecto en su país se concretara, viajaría para conocerlo, ya que parece chistoso pero cuando se le pregunta a alguien «¿a qué lugares del mundo irías de viaje?» Se escogen destinos extranjeros, cuando realmente no conocemos la riqueza de nuestro lugar de origen.
De momento utilizaría lo que restaba del dinero para continuar viajando por el mundo. No todos tienen la fortuna de conocerlo. ¿Viajar da felicidad? Sofía no lo sabía, pero estaba dispuesta a averiguarlo.

