Por Aimée Padilla
En el eco de mi corazón, resuena tu nombre,
Eres el sol que ilumina mi camino, el faro en la noche,
En tus ojos encuentro la calma, la paz que tanto anhelaba,
Eres mi refugio seguro, mi roca en la tempestad.
Tu presencia es un bálsamo, que sana mis heridas,
Tu risa, una melodía que alegra mis días,
En tu abrazo encuentro el hogar, donde quiero morar,
En tu ser irradio la fuerza, la sabiduría del viento,
Eres un hombre seguro, que enfrenta la vida con valentía,
Aceptas mis locuras, mis peculiaridades sin juicio,
Comprendes mi imaginación, mis sueños, mis creencias sin reserva.
En tus brazos encuentro el cielo, el infinito universo,
Donde no hay límites, donde solo somos tú y yo,
Con quien comparto sentimientos que nadie entiende
Eres mi compañero de viaje, mi cómplice en la travesía,
Juntos, construimos castillos en las nubes, tejemos sueños en el aire.
En cada latido de mi corazón, te llevo conmigo,
Eres el hombre que amo, mi confidente, mi amigo,
Gracias por ser quien eres, por amarme sin condiciones,

