En la región centro de Veracruz hay un árbol que traicionó a un hombre.
Cuentan que hace muchos años, las personas que ingresaban por la noche a los bosques tropicales de la región sentían la terrible presencia de alguien que les acechaba. No tenía una figura definida, algunas personas le describían como un charro negro, un catrín, un animal salvaje o simplemente una sombra. Decían que era el diablo en busca de almas.
La naturaleza ayudaba a quienes andaba entre sus caminos: los árboles se abrían para dar cobijo y escondite hasta que pasara el peligro.
En una ocasión, un hombre corría despavorido del diablo y se acercó a un árbol para pedirle que lo ayudara. Esa noche el árbol lo ignoró y el diablo se llevó el alma de aquel desdichado. Dios, molesto con el árbol por negarle la ayuda a aquel paseante, lo maldijo quitándole su corteza dura.
Desde entonces su corteza es lisa, rojiza, escuálida y se despega en jirones. El sol que cae por las tardes le ilumina y brilla con un rojo intenso que pareciera fuego. Se le conoce de muchos nombres, pero por tener la piel tan delgada como un papel, en muchos lugares le llaman papelillo.
Tomado de la web.


muy interesante esta leyenda.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Sí, me gustan muchos los mitos y leyendas. Esta la desconocía y me pareció muy interesante. Gracias por leer.
Me gustaLe gusta a 1 persona